Según una encuesta de DYM para 20minutos, el 42,9% considera que estas medidas empeoran la situación del mercado inmobiliario, frente al 39,6% que cree que contribuyen a mejorarla. Además, un 17,5% no sabe o no responde.
La encuesta refleja una clara brecha ideológica. Entre los votantes de PSOE y Sumar predominan las opiniones favorables: el 64,4% y el 67,3%, respectivamente, consideran que los decretos ayudan a afrontar la crisis de la vivienda. Por el contrario, el rechazo es mayoritario entre los electores de PP y Vox, donde el 71% y el 78,1% creen que las medidas agravan el problema.
El debate llega después de que PP, Vox, Junts y UPN rechazaran en el Congreso ambos textos. El primero incluía medidas como la suspensión de desahucios, incentivos fiscales para propietarios e inquilinos, límites a las subidas de alquiler y nuevas reglas para los arrendamientos temporales. El segundo planteaba contratos de alquiler indefinidos con indemnizaciones al inquilino en determinados casos.
Tras el rechazo parlamentario y la convocatoria electoral, el Gobierno volvió a aprobar ambos decretos alegando la urgencia de la crisis habitacional. Entre las novedades figuran 10.000 millones de euros en ayudas a la compra de primera vivienda y un endurecimiento de las restricciones a los fondos de inversión inmobiliaria.
La principal diferencia es que la convalidación ya no dependerá del Pleno del Congreso, sino de la Diputación Permanente. En este órgano, el primer decreto cuenta con opciones de salir adelante gracias al apoyo de PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV y Podemos. El segundo, sin embargo, mantiene una mayoría en contra, por lo que su aprobación resulta mucho más improbable.
