Los rumores en torno a posibles movimientos en el capital de ambas circulan un día si y otro también en los mercados, muchas veces movidos por los propios interesados en la posible operacion. Ayer mismo IFM Investors dejaba caer que sigue interesado en elevar su participación en la energética hasta el 29,9% del capital, evitando así lanzar una opa obligatoria. El fondo aprovecharía la posible venta de acciones en poder de CVC Capital Partners, y de Corporación Financiera Alba para aumentar su peso en el accionariado.
IFM tratarían asi de igualar la posición de Criteria Caixa, primer accionista de la compañía con un 25,986%.
Por su parte, la noticia de la valoración oficial que ha llevado a efecto
Zegona Communications Vodafone España de 14.700 millones de euros ha puesto sobre la mesa la potencial compra de Vodafone España por parte de Telefónica De concretarse, el movimiento supondría uno de los mayores procesos de consolidación del sector en España pero plantea un dilema claro para el accionista: más tamaño y sinergias a medio plazo frente a más deuda, dilución y riesgos regulatorios en el corto. Y es que el interés de Telefónica por Vodafone España abre un escenario de alto impacto potencial, pero también de elevada complejidad.
Los expertos coinciden en señalar que la operación podría reforzar la posición competitiva de la operadora española y mejorar sus márgenes a medio plazo. Sin embargo, estos mismos expertos advierten de que el precio, la forma de financiación y las exigencias regulatorias serían determinantes para que ese potencial se tradujera en valor para el accionista de Telefónica.
Desde el punto de vista político el Gobierno recuperaría la hegemoniza en el sector perdida tras la fusion MasOrange
