El crudo Brent, de referencia a nivel global, ha perdido los 60 dólares, un nivel psicológico importante. El petróleo Brent no caía por debajo de los 60 dólares en términos intradía desde el 5 de mayo de este año. No obstante, si el crudo termina cerrando por debajo de los 60 dólares, habría que marcharse hasta febrero de 2021 para encontrar un cierre tan bajo para el conocido como ‘oro negro’.
Las caídas han llevado a que los futuros de corto plazo ‘valgan’ menos que los que se encuentran en una parte algo más larga de la curva, La Agencia Internacional de la Energía lleva meses advirtiendo de un mercado con una sobreoferta histórica que estaba enmascarada por la tensión que existía en los mercados donde se forman los precios más importantes del petróleo. Aunque los inventarios se encuentran en niveles muy elevados, la mayoría de este crudo estaba en lugares como China o flotando sobre el mar en buques cisternas, mientras que los centros donde se forman los precios (Cushing-Oklahoma, Europa o Dubái) aún presentaban unos inventarios moderados. Con estas condiciones es probable que los precios del Brent desciendan por debajo de los 60 dólares en 2026, caigan a niveles bajos de 50 dólares para el último trimestre y cierren el año en una cifra que empiece por 4. El panorama empeora en 2027, ya que el aumento de los superávits llevará el Brent a un promedio de 42 dólares, con precios que descenderán.
El petróleo de referencia de Dubái en Oriente Medio muestra indicios de un agravamiento rápido y severo del exceso de oferta, lo que se suma a una serie de indicadores que apuntan a un excedente global. La curva de precios a plazo del crudo de Dubái (un crudo contra el cual cotizan las transacciones los comerciantes y refinadores asiáticos) se está debilitando rápidamente. El diferencial entre los contratos de enero y febrero se tornó negativo brevemente la mañana del martes, con un lote de enero a febrero cotizando a menos 2 dólares por barril, según comerciantes y corredores familiarizados con el asunto. Se trata de un patrón bajista conocido como contango, aseguran desde Bloomberg.
A nivel mundial, se están acumulando señales y hechos que prevén una sobreoferta histórica. El petróleo sobre el mar no para de aumentar, mientras que China está disparando sus reservas. Desde la agencia Reuters explicaban esta mañana que los flujos de crudo almacenado en China se están disparando en noviembre hasta alcanzar su nivel más alto en seis meses, ya que el aumento de las importaciones está superando las tasas estables de procesamiento de las refinerías. Incluso con China comprando auténticas barbaridades de crudo y presionando al alza la demanda, el precio del petróleo se tambalea.
El excedente de crudo de China ha sido de aproximadamente 1,88 millones de barriles por día (bpd) en noviembre, casi el triple de los 690.000 bpd de octubre y el mayor desde los 1,89 millones de bpd de abril, según cálculos basados en datos oficiales. Por último, los mercados físicos en EEUU están emitiendo advertencias similares, con algunos indicadores nacionales clave en contango, aseguran desde Bloomberg. En otros lugares, los volúmenes en almacenamiento flotante también han aumentado, con el petróleo cargado en barcos que no se han movido en al menos siete días cerca de su nivel más alto desde la pandemia del covid, según Vortexa.
Todo hace indicar que hay petróleo por todos lados. Las previsiones de casi todas las casas de análisis y bancos van en la misma dirección. El petróleo se asoma al abismo y parece que puede caer en cualquier momento. Salvo intervención sorpresa de la OPEP, la cotización del crudo parece condenada a vivir dos años de precios relativamente bajos.

