Según las previsiones de los expertos, el mercado laboral español soportará los primeros envites de la guerra en Irán. A pesar de que el conflicto en Oriente Próximo se está dejando notar ya en el bolsillo de los consumidores con importantes aumentos del precio de los carburantes -y se espera un contagio inmediato a los alimentos-, la maquinaria del empleo mantiene el pulso de cara al primer evento vacacional del año, la campaña de Semana Santa. Asempleo, la patronal de las empresas de trabajo temporal prevé que las empresas contraten a 90.000 trabajadores para atender el pico de actividad que se espera en los primera semana de abril, lo que supone un 3% más que hace un año.
En esta proyección, los expertos cuentan con una contribución crucial del turismo. Lejos de un eventual retroceso en las reservas y las previsiones de movilidad tanto de nacionales como visitantes extranjeros, parece que el contexto de inestabilidad internacional sitúa a España en una posición privilegiada como destino seguro frente a otros competidores. Y mientras se mantenga la actividad turística, los flujos del mercado laboral continuarán su ritmo. Una singularidad, no obstante, que también da cuenta del perpetuo carácter estacional del empleo en España, ya que la mayor parte de los puestos de trabajo se crean en la primera mitad del año al calor de las campañas de Semana Santa y, posteriormente, de cara al verano.
Así, la organización empresarial destaca que estas cifras reflejan no solo la fortaleza de la campaña de Semana Santa, sino también la capacidad de adaptación de un mercado laboral que necesita de la temporalidad y la flexibilidad para responder con agilidad a momentos de alta actividad. Además, el comportamiento registrado en 2025 refuerza estas previsiones, ya que el año pasado se superaron las estimaciones iniciales de contratación para esta misma época del año.
Para el presidente de Asempleo, Cruañas, la Semana Santa vuelve a consolidarse como uno de los grandes hitos del calendario laboral español, especialmente «en un contexto marcado por la intensa actividad turística. España mantiene su posición como uno de los principales destinos internacionales y, en un escenario geopolítico condicionado por la inestabilidad en Oriente Medio, se reafirma además como un destino refugio para millones de viajeros que buscan seguridad, conectividad y una oferta turística consolidada. Todo ello está contribuyendo a elevar la demanda en el arranque de 2026 y a intensificar las necesidades de contratación temporal en numerosos territorios».
En este contexto, la patronal recuerda que España cuenta con una temporalidad estructural asociada a su modelo productivo, muy vinculado al turismo, las campañas comerciales, la logística y los servicios. Lejos de ser una anomalía, esta realidad requiere ser gestionada con responsabilidad, legalidad y eficiencia. Precisamente ahí radica el valor de las ETT, que permiten a las empresas dimensionar sus plantillas con rapidez y garantías, al tiempo que facilitan oportunidades laborales reguladas y seguras para miles de personas.
Las previsiones de Asempleo apuntan a que, durante la Semana Santa se requerirán, sobre todo, perfiles para la hostelería y turismo, con camareros, cocineros, ayudantes de cocina, camareros de pisos, recepcionistas, personal de atención al cliente y guías turísticos, pero se suman a estos, en comercio, ocio, transporte y logística, donde se requerirán dependientes, promotores, monitores, mozos de almacén, carretilleros, preparadores de pedidos y personal administrativo.
En este sentido, según los datos publicados este martes por Turespaña, los afiliados vinculados a actividades turísticas aumentaron en España en febrero en términos absolutos en 65.927 personas, alcanzando una cifra total que supera ligeramente los 2,75 millones de trabajadores, lo que supone un incremento del 2,5% respecto al mismo mes del año anterior. Con que el empleo turístico supone el 12,7% del total de afiliados.
