Si cerrase el mes en estos niveles, las familias que tengan que utilizar este dato para revisar de forma anual su crédito hipotecario verían cómo la cuota sube más de 133 euros al mes y alrededor de 1.600 euros al año. Son los cálculos para una hipoteca media de 300.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto sobre el euríbor. Si estos mismos cálculos se aplicasen para un crédito de 150.000 euros bajo las mismas condiciones, el encarecimiento de la cuota sería de algo más de 66 euros al mes y de 794 euros al año.
El BCE sube los tipos con la intención de enfriar el consumo para contener la escalada de precios, si bien su decisión puede afectar igualmente a las decisiones de inversión de las empresas. La entidad debe lograr un punto de equilibrio en el que la inflación no se enquiste y la economía de la región no se enfríe todavía más.
En este sentido, España se mantiene como una excepción entre las grandes economías del euro, dado que el avance de su actividad apenas se ha visto mermada por las consecuencias de la crisis en Oriente Próximo. Esto es así en buena medida por la inercia del crecimiento que registró el año pasado, que fue también más robusto que el de sus vecinos (del 2,8%).
Sin embargo, la economía nacional no es inmune a esta crisis. Lo demuestra el hecho de que la inflación se haya disparado hasta el 3,6% en julio, muy por encima de la media de los países de la región, lo que le resta competitividad, dado que sus principales socios comerciales se encuentran en la Eurozona. Son Francia, Alemania o Italia, economías que no terminan de despegar después de las últimas crisis.
