En efecto, la exposición comercial de España en Irán es mínima, con unas exportaciones en 2025 de 121,8 millones de euros, que cayeron el 36 % respecto a 2024 y que suponen un 0,03 % del importe total en ventas al exterior el pasado ejercicio, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Estado de Comercio.
Desde el máximo de 656,3 millones exportados en 2021, el comercio hacia Irán ha experimentado altibajos hasta el año 2020, a partir del cual se han encadenado cinco años consecutivos de descenso de las exportaciones.
De los 121,8 millones exportados a Irán destaca la partida de 20,3 millones en medicamentos y la de 17,2 millones en válvulas y grifería, seguidas de 10,5 millones en abonos químicos y 9,7 millones en papel de fumar.
De Irán se importaron bienes el año pasado por 123,1 millones, un 30 % más que en 2024, lo que dejó un saldo deficitario para España de 1,3 millones el pasado ejercicio.
Más de cuatro de cada diez euros se fueron a la compra de jengibre, azafrán, cúrcuma, tomillo, hojas de laurel, curri y otras especias, con un total de 52,8 millones. Por detrás se sitúa la adquisición de 18,7 millones en productos químicos reactivos de diagnóstico o de laboratorio, 15 millones en frutos secos y 9,5 millones en plásticos.
