En el Congreso, ha exigido su dimisión, la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones para evitar “estirar los minutos de la basura”.
Feijóo ha criticado el “victimismo” del presidente y ha cargado contra sus socios, a los que ha advertido de que, si le siguen apoyando, acabarán siendo “cómplices”. Incluso ha planteado una moción de censura, apelando a la “decencia” parlamentaria para desalojar al Ejecutivo.
El líder de la oposición ha acusado a Sánchez de intentar “normalizar” la corrupción y ha cuestionado su credibilidad al hablar de tolerancia cero. “Da vergüenza ajena”, ha afirmado, defendiendo su propia trayectoria política como ejemplo de gestión sin irregularidades.
Además, ha endurecido el tono al preguntarse si el presidente pretende “seguir delinquiendo” y ha puesto en duda que mantenga la confianza para gobernar. Según Feijóo, el verdadero debate no es la defensa del Gobierno, sino si España puede estar “en manos de un Ejecutivo sin apoyos, sin presupuestos y sin autoridad moral”.
Finalmente, ha recordado que Sánchez llegó al poder con la promesa de regeneración y le ha acusado de haberla traicionado en pocas semanas, vinculando sus apoyos iniciales a casos posteriores de corrupción.
