Un año después de protagonizar varias compras en suelo germano, entre ellas la sede de Telefónica en Hamburgo, ha ampliado su cartera con un emblemático complejo de oficinas ubicado en Múnich a cambio de 168 millones de euros. El establecimiento pertenecía al fondo local Union Investment Real Estate y el acuerdo ha dado entrada a la inversora inmobiliaria Conren Land, que ha confirmado la operación y asumirá la gestión operativa del inmueble.
El activo en cuestión se encuentra en la plaza Prinzregentenplatz de Múnich, el distrito de Bogenhausen, una de las zonas de oficinas más boyantes del país. Fue renovado en 2012 y ofrece en torno a 21.300 metros cuadrados de espacio en alquiler. Allí, desde el pasado otoño, se instala, entre otras firmas, la empresa inmobiliaria Immobilien Bayern, que gestiona y mantiene propiedades estatales. Para su adquisición, el vehículo de la primogénita del magnate español, ha recibido el asesoramiento del bufete de abogados Freshfields.
Desde Conren Land, con sede en Fránkfurt, ponen de manifiesto que Ferrado Inmuebles quiere «reforzar su presencia en una de las zonas de oficinas más consolidadas de Alemania» dado que «ofrece condiciones atractivas a largo plazo para inmuebles de oficinas de alta calidad». Ya es, de hecho, terreno conocido para la inmobiliaria de Sandra Ortega. A la compra de la sede alemana de la teleco española, sumó otro inmueble de oficinas ubicado en Múnich de 4.000 metros cuadrados con el despacho de abogados Allen & Overy como inquilino. Entre las dos adquisiciones, la operación rondó los 115 millones.
A cierre de 2024, la cartera inmobiliaria de la compañía presentaba un valor neto contable de 324 millones de euros. El resto de sus activos, valorados en 883 millones, corresponde a participaciones en empresas dedicadas igualmente a la gestión y promoción de activos inmobiliarios. De cara a los próximos ejercicios, incluido el anterior, Ferrado confíaba en una evolución favorable de su actividad, impulsada por nuevas adquisiciones y por una mejora de los niveles de ocupación de sus inmuebles, todo ello acompañado de unos costes de explotación que prevé mantener bajo control y en línea con la estrategia de gestión aplicada hasta la fecha.
