En efecto, Junts ha registrado este lunes en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para revalorizar las pensiones. El movimiento del partido de Puigdemont llega por sorpresa y justo un día antes de que la Cámara Baja debata y vote un decreto ómnibus del Gobierno en el que se incluyen diversas medidas de carácter social, entre ellas la propia revalorización de las pensiones.
Con este movimiento, Junts intenta separar las pensiones del resto de medidas del decreto que no comparte y anticipa que mañana el Gobierno volverá a sufrir una nueva derrota electoral y que el Congreso tumbará el decreto ómnibus si el PP no acude a su rescate, algo que parece que no va a suceder. Si los populares votan en contra, como se apunta a esta hora, el Gobierno necesitaría el voto a favor de Junts para salvarlo. Con una abstención de los postconvergentes, decae.
Dada su debilidad parlamentaria, el Ejecutivo se ha acostumbrado a juntar en un mismo decreto medidas que no tienen nada que ver entre sí. Mañana, además de las pensiones, se votan también la prórroga de entregas a cuenta para las comunidades autónomas, la supresión de declarar IRPF a los desempleados y los afectados por los incendios forestales del año pasado, entre otras. También se vota una suspensión de los desahucios, lo que más molesta a Junts, que lleva mucho tiempo intentando dar la batalla contra la okupación, un tema que tiene especial incidencia en Cataluña, donde hasta el PSC a veces también se alinea con Junts y el PP, pero que abre un debate muy incómodo para el PSOE.
El objetivo de Moncloa al presentar un decreto ómnibus es el de presionar a formaciones como Junts o PP para que les aprueben el decreto al completo y no se arriesguen a ser responsabilizados por el hecho de que decaigan algunas medidas. El asunto de las pensiones, en concreto, es el que más presión ejerce, ya que puede llegar a poner en juego el voto de los jubilados. Pero no siempre ha funcionado: el año pasado ya se votó un decreto ómnibus similar y fue tumbado en el Congreso y el Gobierno se vio obligado a trocearlo para conseguir su aprobación.
La iniciativa registrada por Junts «garantiza el poder adquisitivo de las pensiones públicas ante la falta de aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2026 y la necesidad urgente de actualizar las prestaciones sociales», aseguran desde el partido, que comentan que la ley busca una revalorización general del 2,7%, de acuerdo con el IPC, y con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026.
Esa medida es idéntica al apartado de las pensiones del decreto ómnibus, por lo que Junts está preparado para votar en contra o abstenerse, dejar que decaiga, y que nadie les pueda culpar por perjudicar a los jubilados. Es más, podrían culpar ellos al Gobierno o al PSOE si bloquean en el Congreso su ley o si no votan a favor de ella.
