La Confederación de Empresarios Españoles de Estaciones de Servicio (CEEES) denunció recientemente que el Estado está «haciendo caja» gracias al incremento del precio por litro, cobrando lo que han denominado un «dividendo de guerra» a todos los consumidores.
La propuesta de la patronal consiste en reducir el IVA del 21 % al 10 %, una medida que aliviaría de modo importante el bolsillo de los usuarios. Adoptando esta medida, según CEEES, el gásoleo estaría hoy 17 céntimos por litro más barato y la gasolina 15,8 céntimos más economica. Desde el inicio del conflicto en Irán, el precio del diésel se ha disparado un 28,9 %, lo que supone un aumento de 41 céntimos de media por litro. En el caso de la gasolina, el encarecimiento es algo más moderado pero igualmente significativo, con un alza del 16,48 % desde finales de febrero.
En la actualidad, cientos de gasolineras situadas principalmente en autopistas y autovías ya han superado la barrera de los 2 euros por litro. Ante esta situación, la CEEES confía en que el Ejecutivo adopte medidas este viernes durante el próximo Consejo de Ministros, donde se abordará el plan de ayudas para paliar los efectos de la crisis energética en Oriente Medio.
Según los cálculos de la CEEES, la carga fiscal representa actualmente el 51 % del coste total de los hidrocarburos, sumando el IVA y el Impuesto Especial de Hidrocarburos. Si se aprobase la rebaja al tipo reducido, el precio medio del gasóleo pasaría de los 1,866 euros por litro actuales a 1,696 euros por litro, lo que supondría un ahorro directo de 17 céntimos para el ciudadano.
En el caso de la gasolina, el precio medio por litro se sitúa hoy en los 1,739 euros. Con un IVA al 10 %, ese precio se reduciría hasta los 1,581 euros por litro, permitiendo al consumidor pagar 15 céntimos menos por cada litro repostado en las estaciones de servicio españolas
