Tras el Consejo Cuerpo, ha presentado el informe de progreso del plan fiscal de España, un documento que el Ejecutivo debe remitir a Bruselas antes del 30 de abril. Además, ha presentado las primeras aproximaciones referentes al impacto de la guerra en Irán sobre el crecimiento económico y la inflación media del presente año.
Aunque el Ejecutivo mantiene «por ahora» sus previsiones de crecimiento y no modifica las publicadas en noviembre —que establecían un crecimiento anual del PIB del 2,2% para 2026 y del 2,1% para 2027—, el vicepresidente primero ha subrayado que el escenario actual sigue marcado por una elevada «incertidumbre, que dificulta realizar previsiones» cerradas. El ministro de Economía ha señalado que las previsiones de ingresos y gastos «podrían sufrir enormes variaciones», por ejemplo en la partida de pensiones, ya que una diferencia «de medio punto arriba o abajo en la evolución de la inflación de este año» puede alterar de forma significativa el gasto previsto.
Por tanto, el Ejecutivo se mantiene a la espera de actualizar el cuadro macroeconómico «en las siguientes semanas, conforme tengamos más certidumbre de la evolución de la guerra». No obstante, el ministro también ha explicado que el impacto potencial sobre el PIB podría situarse en una horquilla «de entre una y ocho décimas» menos. A lo que ha añadido que esta aproximación inicial es: «a día de hoy». Es decir, que si se prolonga durante más tiempo el conflicto bélico, «puede que incluso estas bandas se amplíen».
Pese a ello, el Gobierno sí que ha elevado su previsión de inflación para 2026, «tras incorporar la última información disponible en la evolución del IPC hasta este mes de abril». En este sentido, el Ejecutivo ha realizado un ajuste de un punto porcentual: desde el 2,1% previsto en noviembre para 2026 hasta el 3,1% actual. No obstante, el vicepresidente primero ha sostenido «que la economía española, en la situación presente y haciendo frente al shock que supone la guerra de Irán, está mejor preparada que en ocasiones anteriores» en términos económicos y energéticos.
En el plano energético, Cuerpo ha señalado que la evolución de los precios en el mercado mayorista de la electricidad en España se sitúa entre las más favorables de Europa. Según ha explicado, España es el tercer país donde menos han crecido los precios de la luz, en niveles similares a Finlandia y Suecia.
Además, el ministro también ha defendido que «la economía española ha sido capaz de recuperarse con mayor fortaleza que las economías de nuestro entorno, lo miremos por el lado del crecimiento del PIB» como por el lado de la creación de empleo. De hecho, Cuerpo ha señalado que España «crea el 40% de los empleos de la zona euro» pese a representar el 10% del tamaño del área.
Otro de los mensajes que ha querido subrayar Cuerpo es la evolución de la deuda pública, que seguirá reduciéndose en los próximos años en términos relativos. En concreto, el vicepresidente primero ha avanzado que el Gobierno prevé cerrar 2026 con una ratio de deuda sobre PIB del 99,3%, lo que permitirá romper la barrera del 100% un año antes de lo previsto. Asimismo, sobre la presentación de Presupuestos Generales del Estado (PGE) en 2026, el ministro de Hacienda, Arcadi España, ha explicado que «siguen trabajando» en ellos, con la incorporación de los nuevos indicadores macroeconómicos. No obstante, el ministro de Economía ya avanzó este lunes que la revisión completa del cuadro macroeconómico no llegará hasta julio. Este nuevo escenario será el que sirva de base para la elaboración definitiva de las cuentas públicas, aunque el ajustado calendario —con el verano de por medio— vuelve a alimentar la posibilidad de una nueva prórroga presupuestaria.
Presupuestos: mas tarde
Durante su intervención en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, ha explicado que el escenario de incertidumbre «dificulta realizar previsiones y asignar probabilidades específicas a la situación que vamos a tener en los próximos meses». «Esto es lo que justifica, entre otras cosas, que en estas circunstancias nuestras previsiones de crecimiento en términos reales se mantienen, no las modificamos con respecto a las que ya publicamos en el mes de noviembre, a la espera de ser actualizadas en las próximas semanas conforme tengamos más certidumbre sobre la evolución de la guerra», ha añadido.
En cuanto a la evolución de los precios, la incorporación de los últimos datos supone un «ajuste automático al alza de la inflación, en este caso a través del deflactor del PIB, para este año de un punto», ha indicado. El vicepresidente primero también ha asegurado que «la economía española, en la situación presente y haciendo frente al shock que supone la guerra de Irán, está mejor preparada que en ocasiones anteriores en el ámbito económico, energético y presupuestario».
«La economía española ha sido capaz de recuperarse con mayor fortaleza que las economías de nuestro entorno. Pese a haber sido el país más afectado, entre otras cosas, por nuestra estructura productiva por el COVID, estamos ahora mismo con una recuperación muy por encima de las principales economías de la zona euro o de la media también de la zona euro». Cuerpo ha explicado este martes lo más destacado del Informe de Progreso Anual que el Gobierno remitirá a la Unión Europea (UE) en cumplimiento del nuevo marco de reglas fiscales y que refleja «el complejo contexto en el que se está moviendo la economía española en estos momentos».
Además, en la revisión de las previsiones económicas del Ejecutivo se incluye que el déficit público bajará al 1,6% del PIB, en comparación con el pronóstico anterior del 2,1%, mientras que la deuda pública continuará reduciéndose en los próximos años.
«De hecho, lo que esperamos para el cierre del 2026 es que rompamos la barrera del 100% de ratio de deuda pública sobre PIB, bajando al 99,3%, adelantando el objetivo de bajar por debajo del 100% un año porque era un objetivo que teníamos para final de esta legislatura», ha señalado el ministro.
