La banca defiende que ofrece un tipo medio del 2,8%, uno de los más bajos de la eurozona (media del 3,43%), pero los datos del Banco de España muestran que el coste de las nuevas hipotecas ha ido aumentando en los últimos meses, impulsado por el repunte del euríbor.
En paralelo, la remuneración de los depósitos alcanzó el 1,77%, creciendo más lentamente. Esto mantiene una brecha elevada entre lo que los bancos cobran por prestar y lo que pagan por el ahorro, cercana al 60%, lo que evidencia que trasladan antes las subidas de tipos al crédito que a los depósitos.
Tras el fin del dinero barato, esta diferencia se ha reducido respecto a los niveles extremos del pasado, aunque sigue siendo significativa. La CNMC ya señaló factores como la escasa competencia, la dificultad para comparar ofertas o la baja cultura financiera como elementos que explican este desequilibrio.
Todo ello se produce en un contexto de ahorro histórico: los depósitos de los hogares superaron en abril los 1,1 billones de euros, consolidando una tendencia al alza pese a la incertidumbre económica.
