Este hito supone el último paso regulatorio tras un proceso de tramitación y revisión que se ha prolongado durante varios años y culmina la ejecución de uno de los proyectos energéticos más ambiciosos y transformadores para la región. La entrada en operación de NECEC permitirá reforzar el sistema eléctrico de Nueva Inglaterra, con impacto directo tanto en la seguridad de suministro como en la competitividad de los precios.
El proyecto suministrará 1.200 megavatios de energía hidroeléctrica de base desde Quebec (Canadá) hacia Nueva Inglaterra (Estados Unidos), con especial foco en el estado de Massachusetts. Según las estimaciones difundidas durante su desarrollo, la interconexión contribuirá a recortar las emisiones de carbono hasta en 3,6 millones de toneladas métricas anuales. En la fase de construcción, la iniciativa ha facilitado la creación de más de 1.600 puestos de trabajo.
Una vez completada su puesta en marcha, la conexión reforzará la fiabilidad y la seguridad del sistema eléctrico regional, favorecerá un mercado con precios más competitivos y actuará como palanca para el desarrollo socioeconómico. En términos de alcance, la energía transportada por NECEC será suficiente para abastecer a aproximadamente 1,2 millones de hogares en el noreste de Estados Unidos y, de acuerdo con los cálculos asociados al proyecto, generará alrededor de 2.600 millones de euros en beneficios netos para los clientes de distribución eléctrica de Massachusetts, con el consiguiente traslado a ahorros mensuales en sus facturas. Concretamente se calcula un ahorro de 18 a 20 dólares anuales para cada cliente de Eversource, National Grid y Unitil.
La activación de esta inversión llega después de un recorrido complejo. Las primeras obras comenzaron en enero de 2021 y, en noviembre de ese mismo año, el Departamento de Protección Medioambiental de Maine suspendió la licencia de construcción. La decisión se produjo tras el impulso de un referéndum promovido por un grupo opositor -encabezado por NextEra y una coalición de compañías de combustibles fósiles- para someter a votación el futuro de la interconexión. En aquel momento, aproximadamente la mitad del proyecto estaba ya ejecutada, con cerca de 450 millones invertidos. El referéndum, sin embargo, terminó siendo anulado por la Justicia, despejando el camino para retomar el desarrollo hasta su fase final. En el plano contractual, los acuerdos a 20 años en Massachusetts hasta 2043, junto con los pactos independientes con Hydro-Québec, podrían prolongar los beneficios derivados del suministro para Maine y el conjunto de la región hasta 2063, o incluso más.
