Puntos clave
Sin sorpresas, la Reserva Federal mantuvo el tipo fed funds en el rango 3,50%-3,75%, tras haber bajado 175 p. b. entre 2024 y 2025.Con esta pausa, la Fed señaló un cambio en la estrategia de política monetaria a corto plazo. Si en el último tramo de 2025 la preocupación se centró en el mercado laboral y la Fed buscó relajar tipos para dar apoyo al empleo, ahora se siente cómoda con los tipos a los niveles actuales dado el contexto macroeconómico actual:
el ritmo de crecimiento se caracterizó como «sólido», frente a «moderado» en el comunicado de diciembre;se destacó que la tasa de paro «ha mostrado algunas señales de estabilización», en vez de remarcar que ha aumentado como se hizo anteriormente;y la antigua valoración sobre el cambio en el equilibrio de riesgos, sesgados a la baja en el empleo, se eliminó del todo del comunicado.
Así, la Fed considera que la postura actual de la política monetaria es «apropiada» para promover el progreso hacia los objetivos de empleo e inflación. De hecho, la sensación tras la rueda de prensa de Powell es que la Fed no tiene prisa por mover los tipos de interés, a menos que algo cambie fundamentalmente en el escenario. Con una inflación «algo elevada» pero un mercado laboral que pareciera haber detenido su enfriamiento, los tipos a los niveles actuales, ya dentro de un rango que podría considerarse neutral, le permiten a la Fed evaluar cómo evoluciona la economía antes de mover ficha. Por lo tanto, se reiteró que las próximas decisiones seguirán siendo dependientes de los datos, reunión a reunión.Tal como anticipábamos, el recorte no fue una decisión unánime. De los 12 miembros del FOMC con derecho a voto, los gobernadores Stephen Miran (cercano a la Casa Blanca) y Christopher Waller (contendiente en la carrera a suplantar a Powell como presidente del banco central), se mostraron a favor de bajar tipos en 25 p. b. No obstante, Powell destacó que, más allá de estos dos disidentes, hubo un «amplio consenso» dentro del Comité para mantener tipos. Y es que, argumentó, «es difícil mirar los datos y argumentar que la política monetaria es restrictiva». Sin embargo, sí hizo referencia a las proyecciones macroeconómicas presentadas en diciembre, para respaldar que eventualmente la Fed podría volver a bajar los tipos hacia un nivel más centrado dentro del rango de tipo neutral. Por tanto, la expectativa en mercados financieros es que la Fed llevará los tipos hacia el 3% a lo largo del año. Pero sin prisa. Por último, en cuanto al ruido político alrededor de la Fed, Powell no quiso responder ni comentar sobre el tema, excepto sobre el caso de Lisa Cook. Cuando fue interpelado sobre su asistencia a las audiencias en el Tribunal Supremo del caso, justificó su presencia en que, siendo presidente, más bien habría sido extraño no asistir al caso legal «más importante en la historia de la Reserva Federal».
Entorno macroeconómico
En general, la valoración del entorno macroeconómico fue más positiva que en diciembre. Tras el cierre del Gobierno, que causó un retraso importante en la publicación de datos, la Fed tiene ahora más información y la conclusión es inequívoca: la economía cerró 2025 en buenas condiciones y arranca 2026 sobre un terreno sólido.En particular, se destacó la resiliencia del consumo privado y la inversión en inteligencia artificial como los motores del crecimiento en 2025 y que seguirán impulsando la actividad en 2026. Además, Powell destacó que este año la economía contará con el impulso adicional de una política fiscal acomodaticia.Sobre el mercado laboral también mejoró el tono. La Fed tomó la caída reciente en la tasa de paro hasta el 4,4%, y los pocos cambios en despidos, contrataciones y crecimiento salarial, como muestra de que las condiciones del mercado laboral comienzan a mostrar señales de estabilización. No considera que los riesgos a la baja en el empleo siguen aumentando, y más bien valora que el mercado laboral debería beneficiarse de la mejoría de las previsiones de actividad.La inflación se volvió a describir como «algo elevada». Aunque la Fed estima que el PCE (su medida preferida de inflación) se habría situado en el 2,9% en diciembre, y la núcleo en el 3,0%, lo que implica cero progreso hacia el objetivo en 2025, la historia detrás de estas cifras no le preocupan en exceso. Y es porque en gran parte el repunte de la inflación se explica por un aumento en los precios de los bienes a raíz de los aranceles. Pero el escenario base es que este efecto sea transitorio y debería desaparecer a lo largo de este año. En cambio, la inflación de los servicios, más persistente, sí se ha desacelerado, aliviando presiones inflacionistas de fondo. De hecho, Powell remarcó que una subida de tipos por una aceleración de la inflación no es el escenario base de ningún miembro del FOMC.En balance, la Fed considera que los riesgos tanto al empleo como a la inflación han disminuido y, aunque se mantienen todavía en tensión, el panorama es más alentador que hace unos meses.
Reacción de los mercados
Los mercados financieros apenas reaccionaron a la decisión de la Reserva Federal. Y es que tanto la pausa como la valoración positiva del entorno económico ya se esperaban. Los treasuries cerraron la sesión planos, las bolsas estadounidenses avanzaron ligeramente, pero con el foco en la temporada de resultados de las grandes tecnológicas, y el dólar revirtió parte de las pérdidas de principios de semana, cerrando en torno a 1,18 frente al euro. No hubo cambios tampoco en las expectativas de los mercados de futuros, que continúan descontando las próximas bajadas de tipos de interés en junio y octubre.
