Las empresas con participación extranjera continúan desempeñando un papel esencial en el tejido productivo, con más de 2 millones de empleos, lo que equivale a cerca del 10% del empleo total. Este dato pone de relieve la contribución de la inversión internacional al crecimiento económico y a la creación de oportunidades en España. Por origen, Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido se mantienen como los principales países inversores en España. Por sectores, destacan la industria manufacturera, el sector energético, el comercio y los servicios financieros, ámbitos clave para la transformación y competitividad de la economía.
En paralelo, España continúa reforzando su papel como inversor global. La inversión española en el exterior alcanzó en 2024 un volumen cercano a los 650.000 millones de euros, reflejo del dinamismo y la creciente internacionalización de las empresas españolas.
Los principales destinos de la inversión española siguen siendo Estados Unidos y Reino Unido, junto con mercados estratégicos como México y Brasil, lo que pone de manifiesto la diversificación geográfica y la vocación global de nuestras empresas. Asia y Oceanía concentran el 2,8% de la inversión española en el exterior, alcanzando cerca de 18.000 millones de euros. Por su parte, África concentra el 1,2% del total, con más de 7.700 millones de euros, lo que supone un crecimiento de casi el 15% respecto al stock de 2023.
Desde el punto de vista sectorial, las inversiones se concentran en las actividades financieras y de seguros, la industria manufacturera y el sector energético, ámbitos en los que España cuenta con empresas altamente competitivas a nivel internacional.
