Los hogares no consideran que el aumento elevado de los precios al consumo vaya a ser duradero, ha explicado Lagarde a los legisladores europeos en Bruselas. Esto da al BCE la confianza de que la inflación volverá a situarse en el 2% desde el más del 3% actual «con las medidas adecuadas de política monetaria», ha dicho.
«Aún no vemos indicios de que las expectativas de inflación se estén desanclando ni de efectos de segunda ronda que justifiquen una respuesta política más contundente en esta fase», ha declarado la francesa. Los operadores han reducido sus apuestas tras las declaraciones de Lagarde, y ahora descuentan 33 puntos básicos para finales de año, frente a los 37 puntos anteriores. Los bonos alemanes se dispararon, lo que provocó que el rendimiento a dos años bajara seis puntos básicos, hasta el 2,59%.

