De acuerdo con el seguimiento de los procesos concursales publicados en el BOE que realiza Iberinform, el tejido empresarial registró en marzo una bajada interanual del -4,4% de las insolvencias empresariales. En el conjunto del año, acumulan un decrecimiento del -9,3%. El concurso de acreedores es un procedimiento judicial previsto para gestionar y administrar el patrimonio de una empresa que no puede hacer frente a sus deudas. Con él se pretende que el mayor número posible de acreedores cobren sus créditos, así como asegurar la continuidad de la empresa. La concursalidad empresarial tiene efectos perturbadores sobre el tejido productivo. Cuando una empresa entra en concurso, desencadena una serie de consecuencias como la pérdida de empleos, la interrupción de cadenas de suministro y la disminución de la confianza de los inversores. Además, como proveedores o clientes de otras compañías, las empresas afectadas pueden llegar a generar un efecto dominó sobre el riesgo de crédito, la liquidez y la solvencia empresarial.
Por sectores, hasta marzo de 2026 predominan las insolvencias en el comercio (23% del total) y en los sectores de construcción e inmobiliario (19%), seguidos de industria manufacturera (14%), servicios a empresa (12%) y hostelería (11%).
Con respecto a 2025, los mayores incrementos se registran en los subsectores de inmobiliario (73%), industria de consumo duradero (67%), industria de automoción (60%) y educación (52%). La concursalidad registra las mayores mejorías en los subsectores de industria de metalurgia e industria extractiva (-100%), sector primario (-54%) e industria maquinaria (-45%).
La concursalidad empresarial se concentra en Cataluña (26% del total), Madrid (23%), Andalucía (12%) y la Comunidad Valenciana (11%). Los mayores crecimientos en el conjunto de 2026 con respecto al año anterior se han registrado en Aragón (52%) y Castilla y León (44%). La concursalidad registra las mayores mejorías en Ceuta y Melilla (-100%), La Rioja (-43%), Baleares (-38%), Extremadura (-36%) y Asturias (-31%).
Por tamaño, el incremento de la concursalidad ha crecido un 67% entre la gran empresa. Por antigüedad, las tasas han decrecido respecto al 2025 en todos los tramos .
