El discurso del presidente estadounidense del miércoles comenzó de forma agresiva, con Trump arremetiendo contra «amigos y enemigos» por las prácticas comerciales que, según él, habían puesto a Estados Unidos en desventaja. Cuando Trump presentó un gráfico sobre los aranceles recíprocos, el optimismo anterior entre los participantes del mercado se desvaneció, y los temores aumentaron bruscamente cuando los inversores se dieron cuenta de que los aranceles a China se situarían cerca del 60 %, cifra con la que Trump amenazó durante su campaña electoral.
Ganadores y perdedores
El razonamiento de la administración Trump en torno a los aranceles recíprocos consiste en imponer un arancel mínimo del 10 % a la mayoría de los socios comerciales. Los países que imponen las restricciones más estrictas sobre Estados Unidos se enfrentan a tipos arancelarios equivalentes a la mitad de lo que ellos aplican. Los países asiáticos se llevaron la peor parte, ya que algunos se enfrentaron a aranceles recíprocos de más del 40%, mientras que a China se le impuso un gravamen adicional del 34%, además del 20% ya impuesto desde el inicio del segundo mandato de Trump.
En el otro extremo del espectro, el Reino Unido y los principales países latinoamericanos se enfrentan como máximo a un arancel del 10%, y la UE al 20%. Es probable que Canadá y México se sintieran aliviados al quedar totalmente exentos de aranceles recíprocos. Los nuevos gravámenes excluyen determinadas mercancías, en concreto las sujetas a aranceles sectoriales, como el acero y el aluminio, así como el oro y el cobre, lo que indica que podrían estar sujetas a aranceles más adelante.
Los anuncios de Trump se situaron en el extremo pesimista de las expectativas del mercado, elevando el tipo arancelario medio estadounidense por encima del 20% -frente a sólo el 2,5% antes de la toma de posesión de Trump-, el más alto desde principios del siglo XX. El contraste fue marcado en los mercados de divisas: la mayoría de las divisas asiáticas, en particular el baht tailandés, el yuan chino y el ringgit malasio, se vendieron bruscamente. El yen japonés fue una notable excepción, emergiendo como divisa refugio en medio de la incertidumbre comercial mundial, a pesar del arancel recíproco del 24% impuesto a Japón.
Como contrapartida, el billete verde cayó casi un 1% frente a sus principales pares, lo que ayudó al EUR/USD a acercarse a la marca de 1,10, su nivel más alto desde octubre. En general, las divisas europeas se han respondido bien al anuncio, quizá animadas por el hecho de que Europa no se llevará la peor parte de los nuevos gravámenes. La mayoría de las divisas europeas han subido un 1% o más frente al dólar y encabezan los indicadores de rendimiento. Junto con una caída del 3% en los futuros de las acciones estadounidenses y un repunte en los bonos del Tesoro (el rendimiento a 10 años cayó al 4,04%, un mínimo de mediados de octubre), la venta masiva del dólar puede verse como un voto de desconfianza del mercado en las políticas comerciales de Trump. Además de perjudicar a sus socios comerciales, los aranceles elevarán los precios estadounidenses y pesarán sobre la actividad económica.
Los mercados bursátiles mundiales también han retrocedido tras las últimas noticias. En otra señal de la creciente preocupación por el crecimiento mundial, hemos asistido a una fuerte caída de los precios de las materias primas, con los futuros del Brent y del cobre bajando aproximadamente un 3%.
¿Qué nos espera ahora?
Los aranceles se consideran un límite máximo, sujeto a negociación a menos que se produzcan represalias. La introducción de los gravámenes está prevista para el 9 de abril, pero los inversores pueden esperar retrasos en la entrada en vigor de estas medidas o reducciones en las tasas arancelarias.
La atención se centra ahora en cómo reaccionarán los países a esta sacudida de Trump. La UE y China han prometido tomar represalias, pero aún no han dado detalles. También se seguirán de cerca otras reacciones. Estamos especialmente interesados en ver hasta qué punto el Banco Popular de China defenderá el yuan de una venta más brusca y pensamos que los anuncios de Trump pueden aumentar el apoyo político chino para aliviar la carga de estos gravámenes en la economía del gigante asiático.
Además, todas las miradas estarán puestas en los datos económicos. Los anuncios de ayer aumentan la preocupación por la estanflación en EE.UU., y las próximas publicaciones de datos, en particular los denominado «datos duros» y las cifras del mercado laboral, cobran cada vez más importancia.
Las comunicaciones de los miembros del FOMC también ocuparán un lugar destacado, a medida que los mercados aumentan las apuestas de recortes de tipos, previendo actualmente recortes de 80-85 puntos básicos en EE.UU. en lo que queda de 2025, unos 10-15 puntos básicos más que los niveles vistos anteriormente. Lidiar con la situación arancelaria no será fácil para la Fed teniendo en cuenta el posible impacto estanflacionario que los aranceles van a tener en la economía estadounidense.
Es probable que la volatilidad de los mercados siga siendo elevada mientras las economías intentan lidiar con esta nueva situación. La incertidumbre comercial no desaparecerá tras los anuncios, ya que se trata de una etapa inicial y no final en este proceso arancelario. Es posible que las negociaciones no sigan un proceso lineal y que más adelante se introduzcan nuevos aranceles, sobre todo sectoriales.
A medida que se asiente la polvareda inicial del anuncio, pensamos que las divisas asiáticas pueden estar entre las más expuestas a una depreciación, mientras que, por el contrario, las divisas latinoamericanas y las tradicionales divisas refugios -el yen y el franco suizo- podrían mantenerse bien pujadas, si no amainan las preocupaciones del mercado. Sorprendentemente, prácticamente todas las divisas europeas han registrado también importantes ganancias, ya que el hecho de que Europa no vaya a sufrir las tasas arancelarias más elevadas parece animar a los inversores a comprar euros.
Los aranceles del 25% entraron en vigor el 3 de abril. Los aranceles del 10% entrarán en vigor el 5 de abril, y los aranceles recíprocos más elevados, el 9 de abril.