Según ha avanzado la presidenta Díaz Ayuso en rueda de prensa, el proyecto de ley será remitido ahora a la Asamblea de Madrid para iniciar su tramitación parlamentaria. Está previsto que reciba su aprobación definitiva a mediados de año, y que entre en vigor el primer día del mes siguiente de su publicación el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM).
A grandes rasgos, la normativa establece nuevos beneficios en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, ampliando los previstos en la ley estatal, y elimina ciertos requisitos de acceso para garantizar el relevo generacional en la empresa familiar.
En este sentido, la principal novedad es que, en los casos de adquisición por herencia o donación de una empresa individual, un negocio profesional o participaciones sociales, la reducción de la base imponible se eleva del 95% al 99%, siempre que el nuevo titular mantenga los bienes en su patrimonio y continúe con la actividad económica durante los cinco años siguientes.
Asimismo, la norma amplía el alcance de los parientes que pueden aplicarse estas mejoras respecto a la legislación estatal: además de los descendientes y cónyuges, se incorporan como beneficiarios a ascendientes y colaterales de segundo y tercer grado (hermanos, tíos y sobrinos), así como a los primos (colaterales de cuarto grado). Además, se extiende a trabajadores que tengan una especial relación con la empresa, con diez años de antigüedad y que hayan ejercido funciones de dirección durante los últimos cuatro.
También simplifica los requisitos de acceso, eliminando exigencias como la edad mínima de 65 años del donante o la consideración de la actividad como principal fuente de renta.
El Ejecutivo regional calcula que estas medidas beneficiarán anualmente a unos 1.500 contribuyentes madrileños, generando un ahorro fiscal aproximado de dos millones de euros al año. En la actualidad, hay más de 450.000 las compañías familiares en Madrid que representan el 93% del tejido empresarial, el 65% del PIB y generan el 60% del empleo privado.
