Madrid se encuentra, según expresó González, ante un “problema de oferta” porque “no hay suficiente” para “responder a esa demanda” en un momento en el que el 98% de la ciudad ya está construido y la ciudad depende del 2% de los nuevos desarrollos para potenciar su oferta de vivienda. “Sin duda alguna, la obligación nuestra era responder a esta a esta demanda y lo estamos haciendo, no solo a través de la empresa municipal de la vivienda, sino poniendo los ejes necesarios para que el sector privado también pueda responder en ese sentido”.
Además de por la llegada de 67.000 personas el año anterior y la previsible llegada de una cifra similar este año, el Ayuntamiento tiene su “termómetro” en la lista de personas apuntadas en el registro de solicitantes de vivienda de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo que acumula más de 60.000 personas. “Ahora la gente se apunta mucho más porque construimos mucho más, porque antes no se construía, entonces que la gente no se apuntara era normal, porque no tenía ninguna esperanza de tener una una vivienda, ahora sí, y además una vivienda de la máxima calidad”, expresó.
En ese contexto, el Ayuntamiento está tratando de idear “todos los sistemas” para incrementar la vivienda en la capital desde la promoción propia hasta las fórmulas público-privadas cediendo el suelo, como es el caso del Plan Suma. A esto se añaden la recuperación de terrenos y edificaciones dedicados a otros usos en el planeamiento urbanístico para destinarlos a vivienda. Con todo, el Ayuntamiento estima que podría generar más de 200.000 viviendas en los próximos años.
