La compañía familiar de bebidas está presente en el 71% de estos municipios y en el 62% de aquellos en riesgo de despoblación, consolidándose como un agente clave en la vertebración del territorio gracias a su red comercial y a las ayudas ofrecidas a la hostelería en forma de financiación, servicios o formación.
Además, consciente del valor estratégico del bar como elemento esencial en la vida de los pueblos, punto de encuentro, dinamizador de actividades culturales y sociales y motor de empleo y cohesión comunitaria, la compañía impulsa iniciativas que refuerzan su papel revitalizador en el entorno rural.
Entre sus aportaciones destaca BarLab Rural, un programa que busca reabrir bares cerrados en municipios de menos de 5.000 habitantes, conectando a propietarios con emprendedores dispuestos a revitalizarlos. Por su parte, el programa Emplea Rural, promovido por la Fundación Mahou San Miguel, ofrece formación técnica en hostelería y turismo a jóvenes y colectivos vulnerables en municipios rurales. Gracias a esta iniciativa, 135 personas han recibido formación en localidades como Lerma, Daimiel, Valencia de Don Juan y Brihuega, con una tasa de inserción laboral del 80%.
