Testimonio del patrimonio arquitectónico romano, el recinto destaca por su arquitectura barroca, sus jardines en terrazas colgantes y su excepcional ubicación junto al Palacio Presidencial y la Plaza de Quattro Fontane. El inmueble está arrendado a la entidad pública italiana IVASS (Istituto per la Vigilanza sulle Assicurazioni).
Esta compra forma parte de una estrategia de inversión a largo plazo destinada a aprovechar la favorable dinámica del mercado romano: baja tasa de desocupación en el distrito financiero central, aumento de los alquileres en zonas prime y un reforzado interés por parte de los inversores institucionales internacionales.
«Esta adquisición encaja perfectamente con la tipología de activo que buscamos en Mapfre Inmuebles: edificios de alta calidad, bien localizados y con una generación de rentas estable», indica Carlos Díaz Gridilla, director general de Mapfre Inmuebles.
La realidad es que Roma ofrece activos especialmente atractivos, combinando escasez de oferta, una fuerte demanda por parte de los inquilinos y un patrimonio de excepcional calidad.

