«La inflación es demasiado alta y el rápido aumento de los costes empresariales en los últimos años contribuirá a mantenerla elevada en el futuro. Nueva información indica que las presiones inflacionarias son ligeramente más fuertes de lo que habíamos previsto. Esperamos que sea necesaria una política monetaria algo más restrictiva para reducir la inflación al objetivo en un plazo razonable. Si la situación se desarrolla según lo previsto, la tasa de interés oficial se elevará en una de las próximas reuniones de política monetaria», ha señalado su gobernadora, Ida Wolden Bache. Como explica el organismo noruego en un comunicado, la decisión se debe a que «no desea restringir la economía más de lo necesario» y, al mismo tiempo «le preocupa que la inflación siga siendo demasiado alta».
El Norges Bank proyecta que la inflación disminuirá a partir de 2027 para alcanzar el 2% en 2029 y reconoce que «existe una considerable incertidumbre sobre las perspectivas económicas». Por ello, remarca que la trayectoria futura de los tipos de interés oficiales dependerá de la evolución de la economía.
