En apenas veinticuatro horas la materia prima ha pasado de tocar un nuevo precio récord en los 5.595 dólares por onza, a hundirse cerca del 10% y situarse, al cierre de Wall Street, en los 4.865 dólares. A pesar del desplome registrado en la última sesión semanal, la cotización del oro acumula una revalorización del 15% en lo que va de año, después de encarecerse casi un 70% a lo largo de 2025, aupado por las tensiones geopolíticas y los vaivenes comerciales de la Casa Blanca.
En el caso de la plata, la volatilidad fue aún mayor y el precio al contado se hundía hasta un 18% en la sesión, llegando a marcar un mínimo intradía de 95,11 dólares, frente al cierre de ayer por encima de 118 dólares y más de un 21% por debajo del récord de 121 dólares establecido este jueves.
En contexto, el tipo de cambio del dólar se fortalecía sensiblemente durante la sesión del viernes frente al euro, cuyo cruce con la moneda estadounidense bajaba por debajo de los 1,19 dólares, después de haber llegado a superar durante la semana los 1,20 dólares.
