«La coyuntura de la situación actual hay que vigilarla, pero no, para nada es preocupante», estimó la consejera delegada de Bankinter, Ortiz, al ser cuestionada al respecto durante la presentación de resultados de la entidad hasta septiembre.»Estamos lejos de la situación de la crisis de hace años. Francia es un país con una capacidad crediticia enorme. Cierto que tiene las finanzas públicas que requieren atención y con la situación electoral, que no ayuda con mensajes tranquilizadores, pero la situación se reconducirá cuando este periodo de transición política acabe», auguró. «No habrá problemas con la deuda pública europea más allá de que estamos en un momento volátil».
Ante esta situación, reconoció que pueden producirse incrementos en las primas de la deuda pública de ciertos países, pero subrayó que en el caso de la deuda española «se mantiene con una prima muy contenida» y por debajo de la francesa o la italiana. En clave más doméstica, no quiso pronunciarse sobre la situación política pero sí sobre la vivienda: «Nadie niega que hay un problema serio de la vivienda que hay que solucionar y requiere políticas de largo plazo».
Al ser cuestionada sobre su demanda para poner remedio para el Gobierno que salga de las urnas, demandó una solución armada y pactada por el conjunto del arco político. «Lo ideal sería un consenso de todos los partidos, que en los aspectos estratégicos y con los problemas estructurales sean capaces de ponerse de acuerdo y las políticas sean efectivas». Al respecto indicó que las medidas que se aplican un día, «no tienen ningún impacto» si al día siguiente se modifican. «Es fundamental tener un plan a largo plazo con medidas que ataquen problemas estructurales», instó, alentando ese pacto global con todo el arco político.
Ortiz destaco que la banca ha estado financiando la compra de viviendas «de manera intensa», como lo prueba la evolución del propio negocio. De manera específica apuntó que Bankinter es «uno de los más activos con el programa del ICO vivienda para jóvenes», y garantizó que seguirá volcado «con cualquier iniciativa que se lance y que consideremos que es efectiva». Una posición que compatibilizada con la estrategia del banco de no plantar batalla a cualquier precio para financiar viviendas. De hecho, la nueva producción del banco en España cae un 9% hasta septiembre por esa decisión de no prestar si no salen los números, aunque ha mitigado el desplome del 40% que declaró en el primer trimestre del año.
«En los problemas estructurales es necesario que se pongan de acuerdo los partidos y que haya políticas de largo plazo y que sean efectivas. Las políticas que un día se aplican y otro no, no tienen ningún impacto», ha asegurado la ejecutiva, quien ha defendido que el banco «está ayudando de forma activa» a solucionar esta problemática. «El libro hipotecario está creciendo. En el caso de Bankinter, hemos sido uno de los más activos en el programa del ICO para facilitar el acceso a la vivienda de los jóvenes y lo seguiremos siendo activos en cualquier iniciativa que contribuya a solucionar este problema.», ha agregado.
Asimismo, indico que Bankinter ha conseguido reducir la caída de la nueva producción hipotecaria del 40% al 9%, algo que interpreta como una señal de que el mercado está normalizándose. La nueva producción hipotecaria del grupo creció un 8% en el trimestre, hasta los 1.500 millones de euros, de los cuales unos 720 millones proceden de España y el resto, de Irlanda y Portugal. «Vamos cerrando el ‘gap'», subrayó la consejera delegada de Bankinter.
Por otro lado, Ortiz ha destacado que el balance del banco tiene una sensibilidad positiva a las subidas de los tipos de interés. De hecho, el director financiero de la entidad, Jacobo Díaz, apuntó que los ingresos netos por intereses crecen a un ritmo superior al de la inversión crediticia: en torno a un 6% frente a un 5% en la cartera de crédito. Por ello, Bankinter espera que esta sensibilidad favorable suponga un incremento del margen de intereses a largo plazo. Según ha explicado Díaz, una subida de 100 puntos básicos en los tipos de interés tendría un impacto positivo del 3% a 12 meses y del 7% a 24 meses. No obstante, el director financiero de la entidad advirtió que el margen podría mantenerse estable o incluso contraerse en algún trimestre, ya que los activos y pasivos no actualizan tipos a la misma velocidad.
Por último, Ortiz ha destacado que, pese al momento «volátil» que atraviesa Europa, la cartera de deuda de Bankinter no debería verse especialmente afectada, ya que el peso de los bonos franceses en su composición es reducido y porque está «fundamentalmente» compuesta de deuda española. Según la ejecutiva, la prima de riesgo española está «muy contenida» y está ofreciendo «mejor comportamiento» que la de otros países comparables, como la ya mencionada Francia o Italia. «Estamos lejos de la situación de la crisis financiera de deuda. Francia es un país con una capacidad crediticia enorme, la situación se reconducirá cuando este periodo de transición política acabe. Estamos convencidos de que no habrá problemas en la deuda pública europea más allá de que estamos en un momento volátil».

