Esta es una de las conclusiones del Consenso Económico y Empresarial de PwC correspondiente al cuarto trimestre de 2025, publicado este domingo y que en esta edición está dedicado al análisis de la falta de talento cualificado como problema estructural del país. Para 2026, los expertos prevén que la economía se vaya desacelerando a medida que avance el año hasta cerrarlo con un crecimiento del PIB situado en el 2,2 %.
Los motores de este crecimiento, según las respuestas de la encuesta, hay que buscarlos en la fortaleza de la demanda de las familias en los próximos seis meses y en la buena situación de las empresas, según la mayoría de los expertos.
El informe, además, muestra un cierto optimismo sobre la evolución de las exportaciones en 2026, ya que un 67 % de los encuestados cree que permanecerán igual o aumentarán, una señal de que «se están aguantando bien los vaivenes arancelarios».
Por otra parte, aumenta nueve puntos porcentuales, hasta el 29 %, el porcentaje de expertos que esperan un aumento de la inversión productiva, aunque la mayoría (58 %) cree que se mantendrá estable, mientras que en cuanto a la creación de empleo, el 22 % dice que aumentará, el 52 % que se mantendrá estable (lo que implica un cierto incremento) y el 25 % apunta a una disminución.
Respecto a la vivienda, baja 13 puntos porcentuales, hasta el 31 %, los expertos que creen que aumentará la demanda de inmuebles por parte de las familias, algo que probablemente se debe a su alto precio.
No se esperan grandes cambios respecto a la inflación, ya que la mayoría de los expertos, el 61 %, opina que si en octubre se ha situado en el 3,1 %, para junio de 2026 estará entre el 2,5 % y el 3 % de media, la misma franja en la que acabará el próximo ejercicio, según el 44 % de los expertos.
El Consenso Económico y Empresarial de PwC se centra en esta edición en la falta de talento cualificado, «el motivo principal» de que se esté frenando el crecimiento de la productividad en España para el 48,8 % de los expertos encuestados y «una de las causas» para el 98 % de los expertos, empresarios y directivos.Respecto al motivo principal de la falta de talento cualificado, el 43 % cree que es la escasa conexión entre el sistema educativo y las necesidades del mercado y un 21 % considera que el problema está en la insuficiente inversión en formación y la escasa preparación de los docentes.
Sobre el impacto de la adopción masiva de la inteligencia artificial en la falta de talento cualificado, el 62 % tiene una visión positiva, ya que opina que puede generar nuevas oportunidades laborales, siempre y cuando el sistema educativo y formativo se adapte con suficiente rapidez.
Por otra parte, el 58 % de los encuestados afirman que la temporalidad, aunque ha descendido en los últimos años, sigue dificultando la formación de los trabajadores, mientras que el 80 % coinciden en que demasiados cambios en la situación laboral de los empleados en España perjudica a su formación.
Sobre este último asunto, se incluyen datos del Banco de España que indican que más de 3,4 millones de personas de entre 20 y 59 años cambia de situación laboral cada trimestre en el país.
Otra de las cuestiones sobre la que se pregunta a los expertos es si una regularización extraordinaria de inmigrantes podría rejuvenecer la estructura laboral y mejorar la formación media, una salida calificada como «buena» por casi la mitad de los encuestados, pero solo si se acompaña de políticas de integración, con formación profesional.
Para el 36 % la regularización no tendría impacto sin una reforma previa del sistema educativo y laboral, mientras que el 12 % dice que no tendría efectos relevantes en la estructura.
