Así, el Índice de Precios de Consumo (IPC) se sitúa en el 3,3%, lo que supone su nivel más alto desde junio de 2024 y la mayor subida desde junio de 2022, según los datos avanzados por el Instituto Nacional de Estadística .
La inflación anual estimada del IPC en marzo de 2026 es del 3,3%, un punto, ya que en el mes de febrero esta variación fue del 2,3% de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el INE.
Esta evolución se debe, principalmente, a la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. También influye, aunque en menor medida, el descenso de la electricidad, menor que el del año pasado, y el aumento de los precios del gasóleo para calefacción, que bajaron en marzo de 2025.
La tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) se mantiene en el 2,7%.
Los precios de consumo registran en marzo una tasa del 1,0% respecto al mes de febrero, según el indicador adelantado del IPC.
En el mes de marzo la tasa de variación anual estimada del IPCA aumenta ocho décimas y se sitúa en el 3,3%. La tasa anual estimada de la inflación subyacente del IPCA se sitúa en el 2,8%. Por su parte, la variación mensual estimada del IPCA es del 1,5%.
• El indicador adelantado del IPC sitúa su variación anual en el 3,3% en marzo, un punto por encima de la registrada en febrero.
• La tasa anual del indicador adelantado de la inflación subyacente se mantiene en el 2,7%.
• La variación anual del indicador adelantado del IPCA es del 3,3%.
En detalle, esta evolución es debida, principalmente, a la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. También influye, aunque en menor medida, el descenso de la electricidad, menor que el del año pasado, y el aumento de los precios del gasóleo para calefacción, que bajaron en marzo de 2025.
Desde el Ministerio de Economía destacan que el dato «se explica principalmente por el encarecimiento de los carburantes, efecto directo del conflicto en Oriente Medio». Mientras, «el comportamiento de la electricidad ha contribuido a amortiguar la inflación». «La apuesta de España por las renovables está actuando como escudo frente al shock energético por la guerra en Irán. El plan de respuesta del Gobierno, aprobado este jueves en el Congreso, está diseñado para que este shock externo no se traslade de forma permanente ni a la inflación, ni al poder adquisitivo de los hogares», afirman.
De hecho, añaden que «esta última semana los carburantes bajan por la aplicación de las medidas fiscales, aunque siguen experimentando presiones por las cotizaciones internacionales, especialmente en el caso del diésel, debido a los mayores precios del petróleo (se mantiene cerca de los 100 dólares), los fletes y los márgenes de refino».
Los datos definitivos de la inflación de marzo serán publicados por el INE el próximo 14 de abril.
