Fuentes del Gobierno han confirmado la salida de Hernández, y han subrayado que, aunque este ha negado las acusaciones de protección de Salazar, entiende que debe apartarse por el bien del Ejecutivo. Las mismas fuentes dicen que de esta forma, y como ya hiciera con el propio Salazar, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha querido actuar con contundencia con Hernández, hombre de máxima confianza del exasesor de Moncloa. Asimismo, y según añaden fuentes del PSOE, la vicepresidenta primera, Montero, ha optado también por sacarle de la Ejecutiva del PSOE de Andalucía, donde era responsable de la Secretaría de Datos.
El cese llega un día después de que Sánchez negara que haya habido connivencia para proteger al exasesor Salazar y ofreciera la ayuda del partido a las dos militantes socialistas que han denunciado estos hechos si deciden llevar el caso a la Fiscalía.
Este sábado, Sánchez dijo que asumía el «error» del caso Salazar «en primera persona» y reconocía que existe «malestar» al respecto. En conversación informal con los periodistas en el acto de la Constitución del Congreso, el presidente aseguró que los errores en la gestión del caso no han sido pretendidos, pero que tendría que haber más personal para atender a las víctimas.
También este sábado, unas 300 mujeres firmaron el manifiesto que promovió este pasado jueves la Secretaria de Igualdad del PSOE de Málaga en el que expresaba «de manera clara y contundente» su condena «absoluta a cualquier forma de acoso, violencia o conducta machista, venga de quien venga y ocurra donde ocurra», tras la denuncia de una militante socialista de Torremolinos, Málaga, contra el secretario general del PSOE Local, Antonio Navarro, por presunto acoso sexual. «Ni una mujer sola, ni una agresión sin respuesta», apostilla el texto.
