La batalla ha estallado porque mientras que la Sepi reclama que la integración se realice mediante la compra de un paquete mayoritario del 51% de EM&E, tanto Escribano como Amber, el fondo del presidente y principal accionista de Prisa, Oughourlian, que tiene el 7,24% del capital de la tecnológica, rechazan cualquier otra salida que no sea una fusión.
Desde la Sepi recuerdan, que se trataba de explorar una integración con EM&E, y que en el último consejo de administración, celebrado la semana pasada, votó también a favor de autorizar al CEO de Indra, José Vicente de los Mozos, a negociar diferentes vías para acometerla. No obstante, estas fuentes reconocen también que «evidentemente, la Sepi tiene una opinión sobre las distintas alternativas» y que «unas las apoyaríamos y otras no».
Y ahora reconocen que no pueden apoyar una solución que vaya en contra del interés general y que solo beneficie a determinados accionistas. Además recuerdan también que junto a sus tres consejeros tiene el apoyo de Sapa, que tiene el 7,94% de Indra.
La ruptura de los hermanos con Sánchez fue un hecho manifiesto cuando durante una reunión entre el presidente Sánchez y distintas empresas españolas, que tuvo lugar esta semana en Dubái se barajaron ya distintos nombres para sustituir a Escribano en Indra. Entre esos nombres estaban el de Raül Blanco, expresidente de Renfe y actual director de estrategia de SAPA; Carlos Ocaña, consejero de la Sepi en Telefónica, donde fue ascendido hace un año a vicepresidente; y Miguel Sebastián, exministro de Industria y actual consejero de la Sepi en Indra.
Como es natural el presidente de Indra Ángel Escribano, ha negado que se le haya pedido su dimisión en la compañía. «Quiero ser claro: nadie ha pedido mi dimisión ni hay ningún proceso en ese sentido», ha asegurado en un comunicado remitido a ‘Bloomberg’. Igualmente, también ha dicho que el Gobierno no le ha convocado a ninguna reunión para discutir una posible renuncia, después de que se haya publicado que el Ejecutivo español estudia un cambio en la presidencia de la compañía.
Cabe recordar que el posible relevo se produce como consecuencia del riesgo de potencial conflicto de interés inherente a la compra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la empresa propiedad de Ángel Escribano. En relación con esto, la semana pasada y, también según prensa, la presidenta de la SEPI habría solicitado a José Vicente de los Mozos, CEO de Indra, no seguir adelante con la potencial operación con EM&E. Para los analistas «las razones que apuntan a la falta de apoyo actual del Gobierno (SEPI) serían la negativa de ciertos consejeros independientes y de algunos accionistas (SAPA y algunos minoritarios) ante el conflicto de intereses de la operación, así como la guerra judicial en curso iniciada por General Dynamics por la adjudicación de los PEMs».
En este ambiente de tensión, fuentes cercanas al consejo de Indra aseguran que Escribano considera cerrada cualquier especulación sobre una salida personal vinculada a la operación. Su error puede ser considerar que el debate no es político ni personal, sino estrictamente empresarial, y que corresponde al consejo (en el que está representado el Estado a través de SEPI) evaluar si la integración o adquisición de EM&E encaja en el plan estratégico del grupo.
Este último aspecto puede ser su error, entre otras cosas porque olvida como y en que términos llego a la sociedad
