“En el primer trimestre de 2026, hemos continuado con la tendencia positiva de años anteriores, creciendo en número de clientes y en ingresos, mientras que se espera que los costes caigan en euros constantes interanualmente, dando como resultado una mejora en la eficiencia de aproximadamente 250 puntos básicos[1]. En consecuencia, vamos en línea para aumentar el beneficio en 2026 con respecto al año anterior”.
Para Botín la fortaleza del modelo de negocio de Santander permite reafirmar los objetivos para 2026-2028 pese a la incertidumbre económica global: “Nuestra presencia equilibrada en diferentes países y negocios mitiga sustancialmente el riesgo, al reducir la volatilidad, haciendo nuestros resultados más predecibles a lo largo del ciclo. En un mundo volátil e incierto, donde cada día ocurre lo imprevisible, la diversificación es una ventaja diferencial de Santander”.
La junta general de accionistas ha sometido a aprobación la ampliación de capital que permitirá la adquisición de Webster, lo que acelerará la transformación de Santander en Estados Unidos, así como un dividendo final en efectivo con cargo a los resultados de 2025 de 12,5 céntimos de euro por acción, pagadero el 5 de mayo de 2026. En consecuencia, el dividendo total en efectivo por acción correspondiente a 2025 será de 24 céntimos de euro, un incremento de más del 14%.
“En el primer trimestre de 2026, hemos continuado con la tendencia positiva de años anteriores, creciendo en número de clientes y en ingresos, mientras que se espera que los costes caigan en euros constantes interanualmente, dando como resultado una mejora en la eficiencia de aproximadamente 250 puntos básicos. La calidad crediticia se mantiene sólida, con un coste del crédito dentro de lo previsto. Asimismo, se mantiene una sólida generación de capital en el trimestre, con una ratio CET1 que crece respecto al cierre de diciembre de 2025. En consecuencia, vamos en línea para aumentar el beneficio en 2026 con respecto al año pasado”. Lo cual le pèrmite confirmar todos los objetivos del grupo para 2026, incluido un crecimiento de ingresos de dígito medio, una reducción de costes en euros constantes, un coste del riesgo estable, crecimiento del beneficio frente a los 14.101 millones de euros de 2025 y una ratio CET1 del 12,8–13%, gracias al sólido dinamismo comercial y la ejecución.
La diversificación geográfica de Santander es un factor diferencial clave en el entorno actual, especialmente en un contexto de creciente fragmentación económica: “Nuestra presencia equilibrada en diferentes países y negocios mitiga sustancialmente el riesgo, al reducir la volatilidad, haciendo nuestros resultados más predecibles a lo largo del ciclo”.
La junta general de hoy someterá a aprobación la ampliación de capital necesaria para entregar acciones de Santander en el marco de la adquisición de Webster Financial Corporation, lo que permitirá avanzar en la operación y completar el principal hito corporativo por parte de Santander: “Tras la venta de Polonia, anunciamos dos adquisiciones complementarias: TSB en el Reino Unido y Webster en Estados Unidos, ambas perfectamente alineadas con nuestra jerarquía de capital. La disciplina de capital no consiste solo en hacer más, sino en hacer aquello que genera el valor más sostenible a lo largo del tiempo. La combinación del liderazgo de Santander en financiación al consumo con la franquicia comercial de Webster y su base de depósitos de alta calidad nos convierte en un banco regional bien diversificado y nos permitirá capturar nuevas oportunidades de crecimiento y generar sinergias”.
De cara al futuro, Botín ha reafirmado los objetivos de Santander para 2026–2028: “Superar los 20.000 millones de euros de beneficio; una rentabilidad, medida en términos de RoTE, superior al 20%; superar los 210 millones de clientes en 2028”.Estos objetivos se sustentan en un plan de ejecución claro y disciplinado centrado en el crecimiento de clientes, el aumento del apalancamiento operativo y la mejora continua de la eficiencia, impulsados por ONE Transformation: “Estas métricas son el resultado de un plan con metas operativas concretas, como reducir los costes totales cada año, impulsados por ONE Transformation”.
La junta ha votado un dividendo final en efectivo con cargo a los resultados de 2025 de 12,5 céntimos de euro por acción, pagadero el 5 de mayo de 2026. En consecuencia, el dividendo total en efectivo por acción correspondiente a 2025 será de 24 céntimos de euro, un incremento de más del 14% respecto al año anterior. La remuneración total al accionista con cargo a los resultados de 2025 será de aproximadamente 7.050 millones de euros (en torno al 50% del beneficio atribuido del grupo), repartida aproximadamente a partes iguales entre dividendos en efectivo y programas de recompra de acciones. En febrero, el banco inició una recompra de acciones de aproximadamente 5.000 millones de euros, que incluye unos 1.800 millones con cargo a los resultados del segundo semestre de 2025, así como unos 3.200 millones vinculados al exceso de capital derivado de la venta del 49% de Santander Polonia. Casi la mitad de este programa ya se ha completado.
Los accionistas también han votado el nombramiento de Deborah Vieitas como nueva consejera independiente, en sustitución de Homaira Akbari,

