Sus principales datos concretan que la balanza comercial agroalimentaria cerró el año con un superávit de 17.615 millones de euros, el más elevado entre todos los grandes sectores de la economía española, lo que pone de manifiesto la contribución decisiva del agroalimentario a un sector exterior español estructuralmente deficitario, con una balanza general de bienes negativa en 57.000 millones de euros. En términos relativos, las exportaciones agroalimentarias representan el 20 % del total de bienes exportados por España.
La perspectiva de largo plazo es uno de los valores diferenciales de este informe de Cajamar, cuya estructura y metodología permite comparar datos de series temporales, ofreciendo una visión que trasciende la coyuntura inmediata y facilita la identificación de tendencias estructurales en los mercados. En este sentido, expone que, a lo largo de los últimos veinte años, esta evolución ha sido constante. El saldo comercial agroalimentario español en 2004 era prácticamente neutro; en 2009 no superaba aún los 1.000 millones de euros positivos; y fue en 2016 cuando rebasó por primera vez los 10.000 millones de superávit. En 2025, y pese al ligero retroceso respecto al récord histórico alcanzado en 2024 (18.449 millones), el superávit alcanzó los 17.615 millones de euros, consolidando una trayectoria de más de dos décadas de crecimiento inimaginable hace apenas una generación.
En ese mismo periodo, las exportaciones agroalimentarias han pasado de representar el 12 % del total exportado por España al 20 % actual, lo que supone que, en los últimos diez años, han crecido a una tasa media del 6,3 % anual, casi dos puntos por encima del conjunto de las exportaciones de bienes (4,5 %). Este avance no es casual, sino que refleja un proceso sostenido de modernización, profesionalización e internacionalización del tejido agroalimentario español.
Por comunidades autónomas, Cataluña recupera en 2025 el primer puesto, con 16.900 millones de euros y un crecimiento del 7 %, adelantando a Andalucía con 16.031 millones, cuyo crecimiento nulo responde a la caída en valor de las exportaciones de aceite de oliva. La Comunidad Valenciana (9.943 millones, +8 %), la Región de Murcia (7.552 millones, + 4 %) y Galicia (4.607 millones, + 4 %) completan el grupo de los cinco primeros.
