Los abogados de la trama PSOE se han cansado de no cobrar. Santos Cerdán, en un primer momento, trató de contratar a un abogado vinculado al PSOE, que se negó a ejercer, y finalmente decidió fichar a los penalistas Benet Salellas y Jacobo Teijelo.
El catalán Salellas fue abogado en el juicio del procés y Teijelo le ayudaría en la defensa desde Madrid, especialmente cuando Cerdán ingresó en la cárcel madrileña de Soto del Real y había que ir a visitarle casi cada semana. Cerdán hizo un primer pago a sus abogados de cerca de 10.000 euros para comenzar su defensa. Lo hizo mediante transferencia bancaria, sin embargo, la minuta de los abogados asciende a una cantidad muy superior.
Cerdán considera que su defensa la debe pagar el PSOE, ya que el partido contrató anualmente desde 2018 a las empresas Lloyd’s Insurance Company y Exsel un seguro de responsabilidad civil profesional para él que establecía una cobertura de hasta 1,5 millones de euros. Tal como consta en el documento la aseguradora podría cubrir hasta una hipotética fianza para salir de prisión provisional. Además, en la póliza se incluían los gastos de su defensa judicial si las presuntas comisiones ilegales las cobró en el ejercicio de sus funciones como secretario de Organización del partido y si no son «actos deshonestos o maliciosos».
El PSOE asegura que Santos Cerdán tenía a su disposición una póliza de responsabilidad civil personal que debe ser él quien la active y ha de ser él quien contacte con la compañía aseguradora, justamente por el carácter personal de la póliza.
El que fuera mano derecha de Pedro Sánchez en el partido y su gran negociador con los socios de Gobierno ha alegado que, a raíz de su imputación judicial, no tiene dinero para sufragar sus gastos de defensa, pese a que ha cobrado 19.000 euros de indemnización del Congreso de los Diputados. La mayoría de estos fondos los cobró estando encarcelado tras solicitarlos él mismo personalmente.
La indemnización puede cobrarse durante un máximo de dos años y se paga mes a mes. Los ex parlamentarios deben comunicar a la Cámara Baja si su situación de ingresos varía, puesto que si empiezan a percibir un sueldo, dieta o pensión, dejarían de cobrar esta paga. Cerdán ha decidido, por el momento, no trabajar y cobrar esta indemnización.
La familia ha dejado Madrid abandonando el ático de lujo que le pagaba una empresa de la trama y han vuelto a su pueblo natal en Milagro (Navarra). Fuentes de su entorno aseguran que su hija ha tenido que dejar la universidad privada en la que estudiaba en Madrid ante la imposibilidad de pagar las mensualidades que cuesta.

