Con ese motivo y estos fríos es fácil, por ejemplo, reservarse un miércoles para ir a Ponzano (www.restauranteponzano.com), donde Paco García sirve el cocido en tres vuelcos: la sabrosísima sopa -que llega a la mesa con piparras-; los garbanzos con la verdura -patata, zanahoria, repollo- y la salsa de tomate con cominos y AOVE; y por último el despliegue de carnes y chacinas. Para coronar la experiencia, un irresistible mollete caliente con pringá a modo de aperitivo. La propuesta del menú del día incluye bebida, postre o café por 18 €. Los fines de semana de invierno está siempre como sugerencia y se puede encargar para grupos cualquier otro día, en ambos casos, su precio es de 28 €, incluye también una refrescante ensalada de escarola con granada y naranja y se puede repetir ¡de todo!
Y si no podemos ese día, pues el jueves se toma en La Taberna de Elia (www.tabernadeelia.com). Como todo lo que hace Cata Lupu, su cocido sigue la línea de la casa y es pura tradición; lleno de sabor y productazos. A la mesa llegan la sopera; una fuente de garbanzos, la verdura y el repollo rehogado; y otra con las carnes: pollo de corral con un toque de brasa, morcillo, jamón, panceta ibérica de bellota fresca, tocino fresco, morcilla ahumada y chorizo fresco y papada ibérica de bellota salada. Y separado de estas, porque bien merece un ‘aparte’, el tuétano, que hace a la parrilla. Su precio, 45 € y nada como acompañarlos de una croqueta de cocido (2’50 €/u), el bocado perfecto para empezar.
En este contexto, el restaurante Egun-On (Paseo del Zurrón, 31. Madrid) se posiciona como uno de los lugares imprescindibles para disfrutar de este guiso en su versión más auténtica. El cocido madrileño de Egun-On es una elaboración fiel al recetario clásico: se cocina a fuego lento y con una cuidada selección de ingredientes. Garbanzos de calidad, verduras de temporada, carnes escogidas y embutidos de primera dan forma a un plato reconfortante y lleno de matices. Una propuesta que reivindica la cocina de fondo y el respeto por los tiempos, y que conecta directamente con la tradición gastronómica madrileña. Cada miércoles, este plato convoca a clientes fieles y nuevos curiosos, convertido ya en uno de los grandes reclamos de la casa.
El compromiso con la elaboración rigurosa del cocido ha llevado a Egun-On a integrarse en la Cofradía del Cocido Madrileño, una entidad creada en 2024 que trabaja para preservar la receta tradicional, divulgar su valor cultural y defender la forma clásica de disfrutar este plato.
La pertenencia de Egun-On a la Cofradía del Cocido Madrileño no es solo un distintivo, sino una declaración de intenciones: aquí el cocido no es una moda ni un plato de temporada, sino una forma de entender la cocina y la hospitalidad. En un momento en el que la gastronomía tiende a la inmediatez, propuestas como la de Egun-On reivindican el valor de la cocina lenta, del guiso que necesita tiempo y del ritual de sentarse a la mesa para compartir.

