Cuando ha llegado a la sala en la que se ha producido la comparecencia, el presidente del CIS ha señalado ante los periodistas su intención de declarar ante la comisión porque ha aguantado «17 meses de infamias» y «hasta ahora no he tenido la oportunidad de decir nada», en referencia a los trabajos de la comisión.
Preguntado sobre su imparcialidad, la que debería tener como líder de un organismo tan importante, Tezanos ha salido al paso alegando que él «es afiliado del PSOE», por lo tanto, «pertenezco a un partido y no soy independiente». «No tengo que decir mis relaciones con el presidente del Gobierno, no puedo decirle si él me llamó para nombrarme presidente del CIS. Esto es inaudito, ni a la Inquisición se le ocurría esto. Ni Torquemada. No tengo que decir nada», espetó Tezanos en tono claramente nervioso.
«No he cobrado dietas nunca. Yo estaba jubilado, iba en un coche eléctrico, aparcaba cerca de Ferraz y comía unos sandwiches», contestó Tezanos sobre su papel en la trama de cobros en B del PSOE. A pesar de tener alguna laguna de memoria voluntaria, ha terminado aclarando que «como mucho habré cobrado alguna dieta, pero inferior a 100 euros».
La comparecencia se ha ido tensionando por momentos, con preguntas más voraces de los senadores populares y respuestas más evasivas de Tezanos. Ante la gran cuestión, sobre si llama a Sánchez para comunicarle las encuestas, ha afirmado que «no», «las leerá por su cuenta».
«Un país serio no hace elecciones cada dos por tres», salió del paso Tezanos ante la pregunta sobre por qué da por ganador todos los sondeos al PSOE, pero lleva sin ganar en las urnas desde 2019. «Es usted muy mentiroso», le ha acusado el PP tras desmontar que anunció que los ‘populares’ perderían la absoluta en Galicia, a pesar de los resultados posteriores.
Tezanos ha explicado que el CIS modificó los modelos de estimación hacia el conocido como ‘método Alaminos-Tezanos’ al detectar un cambio en el comportamiento del electorado.
«Antes existían los electorados de un partido y de otro. Las elecciones dependían del grado de movilización de cada partido. Nosotros, con los datos sociológicos que se iban acumulando, veíamos que las personas que dicen que siempre votan al mismo partido van disminuyendo. Y en este momento ya es casi mayoría los que dicen que en cada momento votan por uno», ha justificado.
A su vez, ha seguido Tezanos, la encuestadora pública observó que la decisión del voto se tomaba cada vez más «en los últimos momentos». «Antes de empezar la campaña, prácticamente se sabía quienes podían votar por uno y otro partido. Ahora no se sabe», ha indicado.
«Por eso se ha tenido que montar un sistema, que es un sistema complejo, que incluye elementos de inercia, es decir, hay una tendencia de los votantes de un partido a volver a votar, pero en torno a la mitad. Entonces, esos elementos de incertidumbre son numerosos», ha aducido. Al ser preguntado por el incremento presupuestario del CIS, Tezanos ha defendido que esto se debe a que a los encuestadores se les ha dado un trabajo fijo, tienen vacaciones pagadas y seguros sociales, algo que antes no tenían.
«La esclavitud es muy barata y el sistema anterior que tenía el CIS, unos encuestadores que no tenían ningún tipo de contratos, tenían problemas a veces de salud, etc, era impropio de un país serio, de un país civilizado y avanzado. Eso es lo que hemos corregido. Y lo hemos corregido y eso supone un incremento presupuestario», ha explicado.
