En la primera parte se presenta a los personajes, sobre todo al principal, Alexis, hombre bueno, tranquilo, ordenado, quizá un poco soso, con un buen puesto de trabajo, con cabeza la clara y bien estructurada y casado con Marie, que se dedica al cine, una mujer egoísta y que solo vive para ella. Desean tener un hijo y no lo consiguen, pero al fin tienen una niña, Clara, querida por todos, lista y de la que principalmente cuida Alexis que es el que está más tiempo en casa.
Marie en un rodaje se enamora perdidamente de un compañero de trabajo y echa a perder su matrimonio, aunque él acabará abandonándola al final del rodaje y Marie sufrirá una humillación terrible, de la que no logra reponerse.
En la segunda parte, Clara, que todavía es un adolescente, tiene un accidente de tráficoe, y entra en un coma profundo, que se prolonga varios meses. Está situación propicia, el acercamiento de Alexis y Clara, que se vuelcan con la hija y están permanentemente en el hospital atendiéndola, pareciendo que se va a reanudar el matrimonio. La tercera parte es el despertar de una Clara nueva, distinta, que ve las cosas de otra manera, que tiene visiones y que no tiene que ver nada con la Clara anterior.
Pero junto con esta historia discurren otras y sobre todo la de un escritor fallido, Eric, que dejó de escribir con su primera novela después de un fracaso y que dirige un taller de escritura en el que solo acepta a alumnos que su nombre comience con la letra A y al que se apunta Alexis. Es un personaje, raro, difícil de entender, con una historia que no conoce nadie, pero que se encontrará con Clara en la tercera parte y se desvelará el secreto de su vida.
Como en todas las novelas de Foenkinos, la cultura está muy presente, en este caso la música, y en un sinfín de referencias literarias y el arte centrado en una sugerente escultura. Así la novela va discurriendo entre la vida de cada día de los actores con momentos emotivos unas veces, otras mostrando la bajeza de los hombres conviviendo con la belleza y la generosidad hacia los demás. Es una vez más un canto a la bondad humana, representada por Alexis y a esa maldad con la que convive, que es dejarse llevar por el egoísmo y el sentimiento irracional, representado por Maríe, junto con el amor fiel, inquebrantable de Eric y en medio la figura de Clara que actúa de catalizador de todos estos personajes.
Todo esto supone que el lector, no es fácil que encuentre en las dos primeras partes un elemento en el que centrarse y la historia quede muy eterea, pero al llegar la tercera parte se encuentra con un relato redondo y exquisito literariamente. Sin embargo, esta tercera parte con la postura iluminista y visionaria de Clara puede no satisfacer a todos.
En la novela hay mucho más, ya que hace toda una exploración del arte de amar, pasando del egoísmo, a lo heroico, de lo puramente sensual a lo profundo. Y, por último, está el tema del dolor y del duelo: sus aspectos positivos, las dificultades para poder entenderlo y sobrellevarlo, enfrentarse a él con una lucidez que solo daría una visión trascendente de la que se olvida el autor.
TODOS AMAN A CLARA
David Foenkinos
Alfaguara (2026)

