La Inspección de Trabajo ha presentado los resultados de las operaciones realizadas en 2025. En 1,2 millones de actuaciones, un 27% más que en 2020, y 281.614 visitas a empresas, afloraron 122.146 empleos irregulares, se detectaron 47.143 falsos autónomos y se recuperaron más de 51 millones de euros en salarios no abonados.
Durante su intervención en un acto para conmemorar el 120 aniversario de la Inspección de Trabajo, Díaz, ha detallado los datos y subrayado que más de un millón de trabajadores se vieron beneficiados por las actuaciones del organismo contra la economía sumergida. Desde que tomó posesión de su cargo en enero de 2020, ha recordado, han aflorado 576.912 empleos y 895.492 contratos temporales se han transformado en indefinidos.
Díaz ha puesto en valor el prestigio internacional de la Inspección y su eficacia ante el fraude laboral, y ha criticado que haya gente que crea que la Inspección «no sirve para nada»: «Me da profunda tristeza porque a esta Inspección tendremos que darle más medios, mejores condiciones, más personal, muchas cosas, seguro, pero, desde luego, esas críticas que se hacen creo que no son las correctas».
En este sentido, la ministra ha hecho hincapié en que el Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo para el periodo 2025-2027 abre «una ruta hacia la nueva era digital», también con el refuerzo de la escuela de la Inspección. Según ha resaltad, en 2020 el organismo contaba con 2.000 efectivos, mientras que actualmente la cifra alcanza los 2.486 y para finales de año, se pretende llegar a los 2.720 efectivos, lo que supondrá un incremento del 35% «en tan sólo cinco años, mucho mayor que el sumatorio de todos los años anteriores»
