Los temblores provocaron importantes daños en Caracas, donde varios edificios colapsaron y otros sufrieron afectaciones estructurales, de acuerdo con reportes de EFE.
Las autoridades indicaron que el primer sismo, inicialmente estimado en 7,2, fue reclasificado como un evento precursor tras el análisis de los registros, quedando el de magnitud 7,5 como el principal.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este miércoles el estado de emergencia luego de los dos terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 ocurridos en una zona del centro del país que causaron daños materiales aún sin cuantificar y de los que no se ha reportado por ahora una cifra de heridos o fallecidos. «Estamos en este momento declarando el estado de emergencia, tal como lo contempla nuestra Constitución», indicó Rodríguez en una alocución transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), acompañada del presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello.
El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos explicó que ambos movimientos conforman un “doblete sísmico”, un fenómeno en el que dos terremotos de gran intensidad se producen con escasos segundos de diferencia en una misma zona, lo que llevó a actualizar la información oficial. Asimismo, el organismo canceló la alerta de tsunami emitida previamente para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses tras el terremoto registrado frente a las costas venezolanas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) detalló que el primer movimiento se produjo a unos 24 kilómetros de San Felipe, en el estado Yaracuy, a una profundidad de 21,9 kilómetros. El segundo, de magnitud 7,5, se localizó en Yumare, también en Yaracuy. Hasta ahora, las autoridades venezolanas no han difundido información oficial sobre la magnitud ni la ubicación exacta de los sismos.
En un recorrido por Caracas, EFE constató que en la plaza Altamira, en el este de la capital, al menos dos edificios colapsaron, sin que por ahora se reporten víctimas. Equipos de Protección Civil y de la Policía del municipio Chacao, junto a vecinos, realizaban labores de búsqueda entre los escombros.
Amplias zonas de la capital permanecían sin electricidad, lo que afectó la operatividad de semáforos y las comunicaciones, especialmente la telefonía e internet. En las calles, numerosos ciudadanos permanecían dentro de sus vehículos o en espacios abiertos ante el temor de réplicas.
En el barrio Los Palos Grandes, en el este de la capital venezolana, cientos de personas permanecían alrededor de dos edificios de

