El presidente de Ceuta, tras su reunión del jueves con Marlaska ha asegurado que la situación en la ciudad autónoma es de «máximo riesgo» para la «convivencia» y «seguridad», y ha pedido al Gobierno central «desestimar» las solicitudes para obtener el derecho de asilo y el retorno inmediato a Marruecos de todos los migrantes que atravesaron la frontera durante la crisis migratoria del pasado 30 de julio.
«Retorno a Marruecos (…) ninguna regularización, ningún asilo. Ese mensaje debe quedar absolutamente claro», ha afirmado Vivas, que no ha obtenido respuesta del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a la petición de eliminar el asilo. «Es una condición necesaria para el presente y para el futuro de Ceuta».
El presidente de Ceuta ha destacado a Interior que hay que «reforzar» la «visión» de que en Ceuta «no hay posibilidad de obtener asilo» ni de «traslado a la península», para lo que ha pedido desestimar «las solicitudes de asilo desde el inicio del procedimiento» y «desde que se presenta la instancia de solicitud de asilo». Una posibilidad que, según el presidente ceutí, «se puede conseguir estableciendo la excepción como frontera terrestre de Europa en África» y «suspender» la «opción del otorgamiento de asilo en nuestra ciudad». Un «tratamiento singular» por la «vulnerabilidad» del territorio a hacer frontera con África.
Por otro lado, ha asegurado que, según los cálculos del Ejecutivo de la ciudad autónoma, hay nueve mil personas aún en Ceuta porque en se están dando comidas a 4.500, las asociaciones a otras 3.000 y los centros de menores han aumentado en 500 el número de menores.
