Estos datos confirman la tendencia alcista del precio de la vivienda, cuyo importe se encuentra muy por encima de los 243.294 euros registrados en 2024, y confirma un incremento interanual del 18%, según el último informe del Centro de Estudios de Trioteca (CET). En esta misma línea se sitúa el valor nominal medio de las hipotecas concedidas, que pese a cerrar el año con un ligero descenso trimestral (207.000 euros en diciembre), acumula un aumento medio interanual del 21,5% (157.750 euros de media en 2024 vs. 199.986 euros en 2025).
Por todo esto, el Advisor de Trioteca y profesor de Economía en la Universidad de Barcelona, Gonzalo Bernardos, no duda en señalar que el actual “boom inmobiliario” continuará en 2026: “en el conjunto del país, tanto en las grandes ciudades como en las medianas y pequeñas urbes, tendrá lugar un elevado aumento del precio y de las ventas. El primero incrementará alrededor de un 8% y las segundas del 7,5%”.
Pese al incremento que está sufriendo el precio de la vivienda, Ricard Garriga considera que hablar de “burbuja inmobiliaria” en España es sinónimo de “no mirar los datos o no querer mirarlos”. El experto no duda en señalar que la situación actual es “poco sostenible”, pero recuerda que esto sucede por la ley de oferta y la demanda, y no por “especulación financiera” o “exceso de crédito”, como pasaba hace 20 años. “Actualmente se firman exactamente 2.000 hipotecas al día. año más duro de los últimos 20 años, 2013, se firmaban 792. Y en el pico absoluto de la burbuja, en 2006, se llegaban a firmar 5.326 hipotecas diarias. La burbuja de entonces se infló a más del doble del nivel actual. Mirado con perspectiva, no tiene ningún sentido hablar de burbuja”, afirma.
Otra de las tendencias que se ha consolidado este año hipotecario es la predilección de los españoles por las hipotecas a tipo fijo. Los datos de la compañía digital de referencia para la búsqueda y contratación de hipotecas en España son claros: las hipotecas mixtas han pasado de representar el 50,51% del mercado a inicios de 2024 a estar por debajo del 7% al cierre de 2025, año en el que el número de hipotecas fijas formalizadas se situó en el 90,48%. “2025 ha confirmado algo clave: el mercado hipotecario español no solo se ha reactivado, sino que ha madurado. Hemos visto cómo el tipo fijo se consolida de forma casi absoluta, no por moda, sino por cultura financiera. Las familias ya no buscan la cuota más baja hoy, sino estabilidad a largo plazo”, revela Garriga.
A nivel de cuotas, se puede ver cómo tanto el interés a tipo fijo como a tipo mixto medio firmado en Trioteca ha ido descendiendo durante el año 2025, con una media anual del 2,25% TIN en el fijo y, en el caso de las mixtas, un 1,67% en el periodo fijo, y del Eur-0,91% en el periodo variable.
De cara a 2026, Gonzalo Bernardos prevé la continuidad del actual ciclo expansivo del mercado residencial, aunque con un cambio claro en los motores de la demanda. Tras años en los que el protagonismo fue de la mejora de vivienda y la inversión patrimonialista, el economista explica que “en 2025 ha tenido lugar una sustitución parcial de los motores generadores de demanda de vivienda”, perdiendo peso la demanda de mejora e inversión patrimonialista y ganándolo “la de primer acceso a la propiedad y la de carácter especulativo”. Esta nueva inversión se articula, explica, a través del flipping house, una estrategia basada en “compra, reforma y venta de la vivienda”, que resulta “bastante lucrativa” en un contexto de precios al alza que permite al inversor “navegar con viento a favor”.
En términos de actividad, el Advisor de Trioteca estima que “las transacciones alcanzarán las 850.000 unidades”, lo que supone que “en 2026 se venderán 60.000 viviendas más que en el año anterior”. De cumplirse esta previsión, el próximo ejercicio sería “el tercero mayor de la historia”, solo por detrás de 2005 y 2006. Además, destaca que “la enajenación de inmuebles de segundo mano volverá a marcar un récord por segundo año consecutivo, al alcanzar las 765.000 unidades”, una cifra “sustancialmente superior a la de cualquiera de los ejercicios de la primera década de los 2000”.
En paralelo, Bernardos anticipa un contexto financiero especialmente favorable, con un BCE que “reducirá su tipo principal de interés hasta el 1,5%”, lo que dará lugar a “una guerra hipotecaria”, ya que “todos los bancos pretenderán aumentar los beneficios procedentes de la financiación de la compra de inmuebles”. Como consecuencia, una parte relevante de los hogares podrá acceder a “un préstamo fijo al 1,8%” o a “sufragar un 1,5% por la parte invariable de una hipoteca mixta”, al tiempo que aumentará el crédito nuevo concedido hasta 102.000 millones de euros, un 20% más que en 2025. El gran protagonista de 2026, no obstante, serán los jóvenes. “La noticia más relevante será el elevado incremento de las viviendas adquiridas por los menores de 40 años”, afirma el economista, lo que provocará que “en las grandes ciudades será más fácil vender una propiedad en los distritos obreros que en los barrios de alto standing” y que los precios suban más en los primeros que en los segundos. Un fenómeno que vendrá acompa
“Los especuladores tomarán el relevo de los inversores patrimonialistas y los jóvenes de una parte de los demandantes de viviendas de alto standing. El resultado será un aumento de las transacciones del 7,5% y del precio de un 8%. A pesar de lo indicado por algunos analistas, periodistas y políticos, en 2026 no habrá ni rastro de burbuja hipotecaria ni inmobiliaria. En los siguientes años, ya veremos”.

