Díaz ha participado en una reunión con todos los parlamentarios de Sumar, a la que también han acudido los ministros del espacio en el Ejecutivo, y ha centrado su intervención en la vivienda. Para ella, «es el gran problema que tiene España» y se ha congratulado de haber «colocado en el centro del debate un derecho fundamental que se llama vivienda».
La vicepresidenta ha asegurado que coincide con su socio de coalición en el diagnóstico, «pero no coincidimos en la salida, en la lectura que se hace sobre los intereses electorales progresistas». Es su primera apraición después de la tensa reunión que mantuvo el Consejo de Ministros el pasado viernes, cuando los ministros de sumar retrasaron su celebración porque la parte socialista se había negado a incluir medidas de vivienda en el decreto para paliar los efectos de la crisis derivada de la guerra en Oriente Medio.
Díaz ha reconocido que esa batalla contra el PSOE «fue gruesa». Sin embargo, no la da por terminada. El Gobierno acabó aprobando dos decretos por separado y ambos tendrán que ser convalidados por el Congreso. El primero se votará este jueves y lo previsible es que cuente con el apoyo de la Cámara, ya que incluye diversas medidas de los distintos grupos parlamentarios. El de vivienda, en cambio, se votará en un mes y es más difícil que acabe aprobándose, ya que los partidos de la derecha rechazan algunas de las medidas incluidas en él.
Para intentar conseguir esa casi imposible convalidación, Díaz ha pedido a sus diputados que movilicen, «como sea menester, a todo el mundo». Según su análisis, la medida está en vigor desde ya, desde que el Consejo de Ministros la aprobó y aquellos que voten en contra serán los responsables de levantarla. «Quien la tumbe, se llame Junts, PP o Vox, va a tener que rendir cuentas de lo que está haciendo», ha dicho.
La vicepresidenta ha sido muy insistente en hacer «un llamamiento a que nuestro país se movilice», porque «cuando la gente se moviliza, los derechos se ganan», ha dicho. «Aquí se resuelven las próxmas elecciones», ha reconocido, y ha dicho que «el malestar social que existe no puede estar interpretado por la extrema derecha, lo que tenemos que hacer es salir a ganar el país y darle esperanza a la gente de nuestros barrios».
