Principales conclusiones:
• En 2025 se terminaron 91.896 viviendas (libres y protegidas), un 9 % menos que el año anterior, aunque las viviendas iniciadas ascendieron a 137.330, la cifra más alta en 16 años.
• El precio de la vivienda libre mantiene una tendencia alcista, con un aumento interanual del 13,1 %, alcanzando los 2.230 €/m², por encima del nivel previo a la crisis de 2007.
• Las transacciones inmobiliarias alcanzaron las 752.098 operaciones (+12 %), siendo la segunda cifra más alta en 17 años. Más del 91 % correspondió a vivienda usada y el 9 % a obra nueva.
• La compra por extranjeros representó el 16,9 % del total, con predominio de compradores de Reino Unido y Alemania. Baleares, Comunidad Valenciana y Canarias concentran las mayores proporciones de este tipo de operaciones.
• El negocio de la construcción residencial alcanzó 67.781 millones de euros (datos de 2023), con un ligero predominio de la obra nueva frente a la rehabilitación.
• El mercado del suelo creció con fuerza: aumentó un 43 % la superficie transaccionada y un 40 % su valor, aunque los niveles siguen lejos de los máximos de 2006. El precio medio del suelo urbano bajó un 2,6 %, hasta 171 €/m².
• La rentabilidad bruta del alquiler ha descendido hasta el 3,05 %, confirmando una tendencia a la baja en los últimos años.
• En cuanto al régimen de tenencia, el alquiler sigue aumentando y alcanza el 26,4 % de la población en 2025, aunque la propiedad sigue siendo mayoritaria.
• La concesión de hipotecas creció un 17,8 %, con más de 500.000 operaciones y un aumento del 32,6 % en el volumen financiado. El tipo medio se situó en el 2,6 %, aún bajo en términos históricos.
• Los plazos hipotecarios se mantienen en torno a los 25 años y la morosidad sigue descendiendo de forma significativa respecto a la crisis financiera.
• Las ejecuciones hipotecarias aumentaron ligeramente hasta 14.962, aunque siguen muy por debajo de los niveles de 2014.
• El acceso a la vivienda continúa tensionado: el precio equivale a casi 8 años de renta media y los hogares destinan el 35,5 % de sus ingresos a la compra, aún lejos de los máximos de la burbuja, pero en aumento.
En conjunto, el informe describe un mercado inmobiliario dinámico pero tensionado, con fuerte actividad, subida de precios y dificultades crecientes de acceso, especialmente en un contexto de aumento de la demanda y del precio de la vivienda.

