Esta calificación, obtenida a partir del análisis de indicadores macroeconómicos, financieros, políticos y del entorno empresarial de nuestro país, se mantiene sin variaciones a lo largo del año y refleja la fortaleza de la demanda interna de nuestro territorio, impulsada por la inmigración, la mejora del poder adquisitivo de los hogares y el despliegue de los fondos europeos.
La escala de riesgo país empleada por Coface para este informe cuatrimestral contempla ocho niveles: A1 (riesgo “muy bajo”), A2 (“bajo”), A3 (“satisfactorio”), A4 (“razonable”), B (“razonablemente alto”), C (“alto”), D (“muy alto”) y E (“extremo”). Según esta clasificación, España ocuparía una posición favorable dentro de Europa, situándose por delante de países como Francia, Alemania, Reino Unido (los tres con un A3), Grecia (A4) o Italia (B), al nivel de territorios como Portugal, Bélgica y Países Bajos, con los que comparte la calificación A2, y solo por debajo de Suiza, Dinamarca y Noruega (A1).
A nivel europeo, nuestro país se sitúa por delante de Francia, Alemania y Reino Unido, los tres con una nota A3 (“satisfactorio”), así como de Grecia (A4, “razonable”) e Italia (B, “razonablemente alto”).
A escala internacional, comparte la calificación A2 (“riesgo bajo”) con economías como Estados Unidos, Australia y Japón.
Por sectores, la industria farmacéutica destaca como el único en riesgo “bajo” en España, mientras que la automoción continúa con la calificación de “muy alto”.
El ‘CofaceRisk Review’ analiza cada cuatrimestre el riesgo de crédito empresarial de 160 países y 13 sectores económicos, a partir de datos macroeconómicos, financieros, políticos y de experiencia de pagos en empresas de todo el mundo.
En el plano internacional, el mapa elaborado muestra una distribución heterogénea del riesgo, con amplias zonas del este de Europa, Oriente Medio, Asia Central, América Latina y África aún concentradas en los tramos más elevados de la escala (B, C, D y E). Frente a este escenario, la calificación otorgada a España la sitúa entre los pocos países con un perfil de riesgo bajo, igual que Estados Unidos, Australia o Japón, también con un A2.
Además de la evaluación de riesgo país, el ‘Coface Risk Review’ incluye un análisis de riesgo de 13 sectores de actividad, elaborado a partir de la combinación de datos relativos al nivel de insolvencias de las empresas e información económica que pueda tener un impacto en las industrias seleccionadas. En este caso, la clasificación de riesgo se divide en “bajo”, “medio”, “alto” y “muy alto”.
Según este análisis, en España sigue destacando el sector farmacéutico como el único que presenta un riesgo “bajo”. Le siguen con riesgo “medio” la industria energética, las TIC, el retail y la construcción (que mejora desde la calificación de “riesgo alto” de la anterior edición del informe). Por otro lado, el sector agroalimentario, el químico, la metalurgia, la industria papelera, la textil, el transporte y la maderera se mantienen como sectores en riesgo “alto”. La automoción, por su parte, continúa acaparando el riesgo “muy alto”.
