El conflicto en Oriente Medio ha reactivado las presiones inflacionistas justo cuando las economías intentaban consolidar la desinflación. En este contexto, uno de los datos estrella de los próximos días será el conjunto de indicadores adelantados de actividad, los PMI, que actuarán como termómetro inmediato para calibrar si el crecimiento resiste o empieza a resentirse bajo el impacto energético y geopolítico. A ello se sumará una temporada de resultados que cogerá fuerza, con Bankinter, Enagás y Tesla marcando el pulso del mercado.
El foco europeo en las próximas jornadas se repartirá entre confianza, precios y actividad. La semana comenzará con el índice de precios de producción en Alemania, una referencia clave para anticipar el traslado del encarecimiento energético a la cadena productiva. Días después, el protagonismo recaerá en los indicadores de sentimiento, especialmente la encuesta ZEW y el índice IFO, que permitirán comprobar hasta qué punto el deterioro geopolítico ha enfriado las expectativas empresariales e inversoras.
En paralelo, los PMI compuestos de la eurozona y Reino Unido serán el gran examen de la actividad. Estos indicadores adelantados llegarán en un momento delicado, con el sector servicios mostrando resiliencia, pero con la industria todavía vulnerable. Además, el IPC británico y los datos de producción aportarán pistas sobre la persistencia de las presiones inflacionistas, mientras que el consumidor europeo también mostrará su estado de ánimo en un entorno de creciente incertidumbre.
En Estados Unidos, el mercado mirará directamente al pulso del consumidor. Las ventas minoristas de marzo serán el primer gran indicador de la semana y permitirán evaluar si el consumo sigue sosteniendo el crecimiento pese al endurecimiento de las condiciones financieras. El jueves, los PMI preliminares ofrecerán una radiografía más completa de la economía, mientras que las habituales solicitudes de desempleo seguirán sirviendo como termómetro del mercado laboral. Otra cita clave será la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, donde se espera un deterioro significativo ante el repunte de la inflación energética y el ruido geopolítico. Un cóctel que puede empezar a erosionar uno de los pilares fundamentales de la economía estadounidense.
La región Asia-Pacífico aportará claves relevantes desde el frente monetario y de crecimiento. China centrará la atención con la decisión sobre su tasa de préstamo preferencial, en un momento en el que el mercado espera estabilidad como señal de prudencia ante un entorno global más incierto. Japón, por su parte, combinará datos de comercio exterior, inflación y actividad, ofreciendo una visión completa de su dinámica económica. A esto se sumarán los PMI de India, que podrían servir como contrapunto a la debilidad de otras regiones. En conjunto, Asia ofrecerá una lectura clave sobre la capacidad de las economías emergentes para absorber el shock global.
En el plano empresarial, la semana entrará en una fase de alta intensidad. En España, Enagás y Bankinter abrirán el fuego en resultados, acompañado de compañías como Atresmedia, mientras que en Europa y EEUU desfilarán nombres de peso como SAP, Nokia, Sanofi, Heineken, Tesla, Intel o American Express. Además, el calendario vendrá cargado de dividendos (con pagos de compañías como Airbus o Unicaja) y juntas de accionistas relevantes como las de Atresmedia y Viscofan.
Así, en un mercado condicionado por la macro, las cuentas empresariales podrían actuar como catalizador diferencial: confirmar resiliencia… o encender nuevas dudas sobre márgenes y demanda.
