De esta manera, la inflación general se coloca en su nivel más bajo desde septiembre de 2024. Por componentes, el precio de la energía se redujo un 4% en el primer mes de 2026, frente a la reducción del 1,9% en diciembre. Del resto, los servicios continúan teniendo la tasa anual más alta, aunque se modera hasta el 3,2% desde el 3,4% del mes anterior.
Por su parte, el coste de los alimentos, alcohol y tabaco aumentó un 2,6%, una décima más, y el de los bienes industriales no energéticos creció un 0,4%, también una décima por encima. Concretamente, los alimentos frescos se encarecieron un 4,2%, frente al 3,5% del mes anterior.
En toda la UE, la inflación anual se situó en el 2% en enero, frente al 2,3% de diciembre. Por países, las tasas anuales más bajas se dieron en Francia (0,4%), Dinamarca (0,6%) y Finlandia e Italia (ambos 1%), mientras que, por el contrario, las tasas anuales más altas tuvieron lugar en Rumanía (8,5%), Eslovaquia (4,3%) y Estonia (3,8%).
En cuanto a la tasa de inflación subyacente, es decir, aquella que excluye el impacto de la energía, los alimentos y el alcohol y tabaco, se relaja una décima en el primer mes del año, hasta el 2,2%. Es su nivel más bajo desde octubre de 2021.
