Y le emplazó: «Desclasifique los presupuestos, las 184.000 viviendas que dice que ha hecho y que nadie sabe dónde están; desclasifique los documentos policiales que le advierten de que va a dar papeles a un millón de irregulares; desclasifique quién ordenó llevar los materiales de las vías de Adamuz, desclasifique los datos de los fijos discontinuos; desclasifique las causas del apagón».
Y puestos a desclasificar, añadió: «Desclasifique los contratos que han acabado en mordidas, los papeles del delcygate, sus viajes o los viajes de su Falcon a dominicana, los de Zapatero a Caracas o quién le financió las primarias».
Acto seguido, lanzó el interrogante: «¿No le parece que también es su responsabilidad?».
En lugar de responder, Sánchez señaló que su rival era «desafortunado» e hizo él mismo de oposición con una pregunta: «¿Pero por qué les molesta que se desclasifiquen los papeles del intento del golpe de Estado del 23F?». Luego, regresó sobre la misma cantinela de siempre: los datos económicos. Que en nuestro país se crean «el triple de empleos» que en Estados Unidos, que crecemos «el doble que la zona euro», que encima hay un Gobierno que trabaja para que se «redistribuya» ese crecimiento. Y que «España va como nunca» y los populares, «como siempre».
Ante este tipo de respuestas, Feijóo preguntó de nuevo «Señor Sánchez el resumen: usted va a seguir igual. Presumiendo de limpieza mientras le desborda la corrupción. Siento tener que citar al señor Torres, que no está. Presumiendo de feminismo, siento citar al señor Marlaska, que tampoco está. Y presumiendo de gestión con Óscar Puente, siento tener citarle que tampoco está, quien es capaz de presumir lo bien que van los trenes con 47 muertos».
Le reprochó Feijóo a Sánchez que exige «transparencia para todos» menos para él. Y entonces prometió que si llega al Gobierno levantará todas las alfombras de la corrupción no en 45 años, como los papeles del 23F, sino en 45 días. También trazó una comparativa con el Suárez que encaró el golpe de Estado y quien hoy ocupaba el primer escaño de la bancada azul. «Había un presidente que luchaba contra el terrorismo, usted pacta con ellos, los excarcela y los lleva a la Moncloa».
Finalmente, prometió reconstruir «todo» lo que Sánchez «ha dañado» y, quizás no tan exageradamente como su contrincante, pero también tiró de humor para describirlo como un político que está fuera de la realidad: «Si sigue usted así nos acabará intentando convencer de que el 23F lo paró usted».
Colofón de Sánchez. «Ya que se pone a dar lecciones, le digo. ¿Móstoles? ¿Qué va a hacer usted con los Pocholos? ¿Qué va a hacer con Quirón? ¿Qué va a hacer con Mazón? Que le han señalado negligente o grosera negligencia. Señor Feijóo, en lo que ha quedado. En lugar de política para adultos, política para ultras».
En la contrarréplica, cuando ya el líder popular no disponía de un tercer turno para poder defenderse, el jefe del Gobierno, en su versión más hilarante, optó por la mofa, por la ridiculización del adversario. Para carcajada de los suyos, que le ríen las gracias.
«No pasarán ni 45 días del cambio de gobierno para que se sepa lo que usted ha hecho», amenazó Feijóo, en alusión a la corrupción. «Eso lo llevaba usted escrito», protestó quien improvisa de la primera a la última de sus intervenciones. «Es que me lo imagino leyendo delante del espejo, diciendo esa sarta de insultos y mentiras… Para una cosa que tiene usted que hacer una vez a la semana, basándose en hechos, y viene usted aquí y me lee una sarta de mentiras»

