Según consta en el informe anual de 2025 de la energética, QIA vio recortada sus posiciones en Iberdrola en un 1,71% de su capital, reduciendo así su participación del 8,69% que controlaba a cierre de 2024, y alrededor del que se había mantenido estable desde hace años, al 6,98% que poseía al pasado 31 de diciembre.
A pesar de ver recortada su posición en el capital de Iberdrola, Qatar sigue siendo el primer accionista del grupo, por delante de BlackRock, que cuenta con un 6,03%, tras haber también reducido su presencia respecto al 6,62% que tenía a finales de 2024. Su 6,98% en el capital del grupo alcanza un valor a precio de mercado de más de 9.457 millones de euros.
El fondo soberano de Qatar entró en Iberdrola en 2011 con una participación superior al 6%, en una operación valorada en más de 2.000 millones de euros tras suscribir una ampliación de capital a un precio de unos 5,63 euros por título, y la elevó rápidamente por encima del 8% del capital, en el que se ha mantenido estable en los últimos años.
De hecho, desde su entrada en el capital de Iberdrola la inversión de Qatar se ha visto más que triplicada. Solamente en el año 2025, los títulos de la primera ‘utility’ de Europa se revalorizaron un 39%.
La alianza entre eléctrica y Qatar, que a pesar de ser el principal accionista no cuenta con un asiento en el consejo de administración de la energética, va más allá de lo accionarial, ya que la eléctrica cuenta en el país con el Iberdrola Innovation Middle East, un centro de innovación líder en el mundo -situado en el Parque Científico y Tecnológico de Qatar- que tiene como objetivo sentar las bases de ‘la energética digital’, desarrollando soluciones digitales innovadoras para la integración de las energías renovables, las redes inteligentes y la eficiencia y conservación de la energía.
