Durante su intervención en el 32 encuentro del sector financiero, organizado por ABC y Deloitte, el ‘número dos’ del organismo ha destacado que si bien el ataque introduce riesgos para el crecimiento y la inflación, sus efectos van a depender de la duración y la intensidad de los mismos. De Guindos ha remarcado que los riesgos ya estaban equilibrados antes de los ataques de Israel a Irán y la inflación se encontraban por debajo del objetivo del 2% estipulado por el BCE. En este sentido, el exministro español ha instado a no «sobrerreaccionar» y «mantener la cabeza fría», dado que entre los potenciales riesgos figura la posibilidad de una corrección más intensa de los mercados de lo que inicialmente se podría estar descontando. «De momento, la reacción ha sido ordenada y no hemos visto problemas de liquidez, pero hay un potencial riesgo y debemos ir con cuidado», ha explicado tras poner como ejemplo las caídas experimentadas por el Ibex 35, que cede alrededor de un 5% en los últimos diez días. l sector bancario afronta esta situación desde una posición de solvencia, que es una de las «pocas ventajas diferenciales» del sector en la eurozona y que gracias a ello, no se ha producido «ningún accidente importante» en el ámbito financiero, en comparación con los problemas recientes de otros bancos en Suiza con el rescate de ‘Credit Suisse’ o en Estados Unidos con la intervención de varias entidades medianas, entre las que figura Silicon Valley Bank.
El Consejo de Gobierno del BCE se reúne el próximo jueves, 19 de marzo, aunque el mercado da por hecho que mantendrá los tipos de interés sobre el 2% en ese encuentro, analizarán varios escenarios, al igual que cuando Rusia atacó Ucrania. «Puede producirse una amplificación del efecto de un ‘shock’ energético y conducir a un impacto más intenso sobre la actividad económica», ha añadido. En todo caso, ha remarcado que la invasión de Ucrania debe seguir siendo la principal prioridad para Europa, por encima, incluso, del conflicto en Irán, dadas las consecuencias que tiene en materia de defensa y energía.
En este contexto, De Guindos ha remarcado que uno de los principales retos a resolver en la eurozona pasa por la integración de los mercados de capitales, así como la creación de un mercado único homogéneo de bienes y servicios, un proceso que define como «complejo» ante la diversidad que impera en el Parlamento Europeo.
