Sus principales proveedores son Estados Unidos (49% del total), Suiza (25%) y Francia (9%). El estudio también revela que las exportaciones españolas de armamento, que suponen el 2,3% del suministro mundial, han crecido, pero a un nivel muy inferior (6,7%) al de las importaciones y al aumento generalizado de la demanda a nivel global, hasta el punto de caer tres puestos en el ranking, pasando del número siete a la última posición del top diez. Por delante se sitúan, por este orden, EEUU, Francia, Rusia, Alemania, China, Italia, Reino Unido y Corea del Sur. Todos ellos han crecido a un ritmo superior al de España, salvo el país eslavo, que se ha visto golpeado por las sanciones y además ha tenido que reducir sus operaciones comerciales exteriores para centrarse en abastecer a sus tropas inmersas en la guerra de Ucrania.
Los principales clientes de los fabricantes españoles de equipamiento militar son Arabia Saudí, que compra el 28% de los productos made in Spain exportados al extranjero; Turquía, con un 16%; y Bélgica, con un 12%. El mercado más lucrativo es Oriente Próximo, adonde se destina el 43% de las armas españolas exportadas, seguido de Asia y Oceanía (22%) y Europa (20%). España es además el mejor cliente para la industria de defensa suiza, adquiriendo el 46% de toda su comercialización exterior, y el segundo mayor proveedor de Arabia Saudí, Australia, Turquía, Bélgica, Canadá y Kazajistán. El documento también recoge que, por primera vez, Europa se ha convertido en el principal comprador de material estadounidense, en parte por el rearme y por el objetivo de abastecer a Ucrania.

