En 42 de esos proyectos, que suman una inversión de casi 1.147 millones de euros, habrá participación española. Esos programas contarán con una ayuda pública de 943 millones de euros, que cubren el 82,2% del coste total. La cofinanciación a cargo de los participantes se sitúa, por tanto, en el 17,8%.
Los datos, recogidos en un informe del Observatorio de Seguridad Nacional de Opina 360, el instituto de investigación de Iván Redondo, muestran que España ha aumentado su presencia en los proyectos elegidos por el FED, al pasar del 58% de 2024 (36 iniciativas) al 71% de 2025. «Cabe destacar que las empresas españolas participan en los 25 proyectos de mayor inversión comunitaria, que acumulan una contribución pública de 845,4 millones, el 82% del total. Además, lideran tres de ellos», destaca Opina 360.
En concreto, Indra será la que participe en un mayor número de proyectos, con un total de 16, a través de Sistemas (13), Espacio (2) e Hisdesat. Le siguen GMV Aerospace and Defence y Sener Aeroespacial, con seis cada uno, y el grupo Oesía, con cinco.
Navantia y Escribano, por su parte, participarán en cuatro, e Integrasys liderará tres proyectos. En dos estarán Airbus, Fundación Tecnalia, Multiverse Computing, TTI Norte, Thales y la Universidad Politécnica de Madrid. Las demás lo harán en un único proyecto.
Por áreas temáticas, las de mayor presencia española son combate terrestre, con seis proyectos, y tecnologías disruptivas, transformación digital y resiliencia energética, con tres en cada una. No obstante, el informe destaca que España ha conseguido colocar socios en las 15 categorías de la convocatoria 2025, así como en el apartado específico para pymes.
Las empresas españolas coordinarán diez de los consorcios europeos que desarrollarán los nuevos proyectos del FED. El más destacado es E-DOMINION, el tercero por volumen, que está encabezado por Navantia y destinará casi 79 millones para diseñar un buque digital con nube de combate. Por su parte, Indra coordinará dos proyectos: ECC2, para una solución de mando y control cibernético, con una inversión de 56,3 millones, y SHIMBAD, para el diseño de un radar multifunción multibanda, en el que se invertirán 42,6 millones.
La madrileña Integrasys encabeza tres proyectos. En Eoblinding, con una inversión de 5,9 millones, desarrollará un sistema integrado de monitorización, inteligencia y contramedidas para degradar o bloquear el rendimiento de los satélites de observación de la Tierra. En 5G4DEF busca ofrecer una capacidad de red no terrestre 5G nativa de estándares, adaptada a las misiones de defensa de gran capacidad, iniciativa en la que se invertirán 4,9 millones. Por último, con una inversión similar, desarrollará una protección multicapa antiinterferencias para receptores GNSS en el proyecto GNSS-Armour.
La empresa vasca Multiverse Computing coordinará AI-Shield, proyecto con el que se quiere desarrollar un modelo de lenguaje a gran escala (LLM) privado, desplegable, sostenible y eficiente que se convierta en un activo estratégico. Costará 4,9 millones.
En U-Harrier, la sevillana Edair Technologies busca diseñar, desarrollar y validar un innovador vehículo aéreo no tripulado de carga pesada capaz de operar en entornos conflictivos, sin cobertura GNSS o con infraestructura degradada. Para ello contará con 4 millones.
La murciana Simidea encabezará el proyecto Priority para desarrollar materiales avanzados con capacidades extremas para reducir la huella acústica y magnética de los submarinos. Precisará una inversión de 4 millones. Finalmente, la catalana Dlyte Chemicals pretende producir componentes metálicos robustos mediante impresión 3D para aplicaciones militares, con un presupuesto de 3,7 millones.
