Este es el rédito anual que un propietario de una vivienda consiguió al ponerla en alquiler tras su adquisición. Así, teniendo en cuenta que el precio medio de compra de una residencia tipo de 90 m2 en España fue de 219.240 euros (2.436 euros/m2) y que la renta media mensual fue de 1.306 euros, el propietario obtuvo un total de 15.681 euros brutos anuales, lo que le arrojó una rentabilidad bruta por el activo del 7,15%. Esto supone un incremento prácticamente de un punto respecto al mismo periodo de 2025 (6,25%). La subida con respecto al pasado mes de febrero (7,12%) no es tan acusada.
El ranking de pisos.com sobre la rentabilidad media del alquiler de las capitales de provincia españolas dibujó una horquilla que va desde una rentabilidad del 8,13% registrada en Tarragona al 3,83% de Donostia – San Sebastián. En este sentido, los precios más competitivos se encontraron en la ya citada Tarragona (8,13%), Sevilla (7,84%), Huesca (7,39%), Jaén (7,36%), Castellón de la Plana (7,08%), Murcia (7,01%), Córdoba (6,98%), Barcelona (6,97%), Ávila (6,97%) y Almería (6,95%). En el ranking de rentabilidad de las capitales de provincia menos beneficiosas fueron Donostia – San Sebastián (3,83%), Palma (4,43%), Girona (4,44%), Cádiz (4,56%), Pamplona (4,65%), A Coruña (4,69%), Salamanca (4,8%), Málaga (4,8%), Logroño (4,87%) y Santander (4,9%). “El comportamiento del mercado del alquiler varía de forma notable entre capitales, lo que pone de manifiesto la existencia de realidades muy distintas según la presión de la demanda y la disponibilidad de oferta. Estas diferencias reflejan un mercado muy fragmentado, donde la tensión del alquiler no se distribuye de forma homogénea. El acceso a la vivienda y las condiciones del alquiler siguen siendo un reto estructural que afecta de manera desigual a las distintas ciudades”, afirma su director de estudios.

